El que duerme con bebés amanece mojado
Salí muy chica del liceo, tan solo 17 año, y entre a estudiar una ingeniería, cómo en el pueblo donde vivo mi área no está desarrollada, nunca ejercí, además que mi familia con suerte tuvo para pagarme los estudiosm me endeude con un banco con los famosos créditos dónde pague varias veces mi carrera completa, bueno no tenía otra opción.
Cuando me titule trabaje unos meses por un sueldo mínimo, en esos tiempos eran $90.000 líquidos, pero yo con 22 años no tenía mayores gastos, fue ahí donde un día me ofrecieron dictar clases en el área técnico profesional, y encontré mi vocación, paso un año y lo pasaba genial, salía a terreno con mis estudiantes, ellos eran mis hermanos chicos y muchos de mis apoderados me adoptaron casi como hija, fue ahí donde conocí a un estudiante en particular y comenzamos a salir, teníamos mucho en común en especial musical.
Cuento corto entablamos una relación, claro nadie sabía, muchos de mis colegas tenían sus aventuras con sus alumnas pero al ser hombres nadie los cuestionaba al contrario, entre carretes y charlas eternas, el tiempo se detenía, buenos hasta que nos pillaron y mayor fue mi sorpresa porque había quedado embarazada, unos días olvide mis pastillas y fue casi inmediato, ahí empezó mi calvario me apuntaban con el dedo, todos me veían como lo peor, lo pasé muy mal porque ahí el príncipe azul se transformó en sapo y empezó a mostrar su verdadera identidad.
Cuando mi hija nació me enteré que él tenía una relación paralela con una ex compañera de liceo pero lo perdone y decidimos vivir juntos, pero ahí se notó aún más la diferencia de edad, sufrí violencia, en pleno verano yo debía cubrirme para esconder los moretones o me tenía el pelo negro y decía que era la tintura, pase un año junto a el y los maltratos eran cada vez peor, además que me engañaba con varias al mismo tiempo, un día mi hija de tan solo 6 meses sufrió un golpe de un vaso y un plato que el me lanzó, ahí supe que debía salir de ahí, me arme de valor y me dije a mi misma que por algo era profesional y no quería eso para mí bebé, me fui de la casa y después volvimos varias veces, pero siempre caíamos en la violencia, hasta que un día decidí terminar toda relación, el siguió su camino y su relación con mi hija era intermitente, a veces no aparecía, la dejaba lista, pero no me importaba porque estábamos tranquilas, el encontró otra pareja y fue papá otra vez, demostró algo de madurez y volvió a relacionarse con mi hija, luego tuvo otro hijo más y todo bien, hasta que un día también la abandono a ella, meses depositaba 5000 otros nada y así iba y venía, hasta el día de hoy sigue igual, mi hija ya tiene 13 años y no quiere saber de él, yo me case y forme mi familia y somos muy felices.
Acá mi historia yo sé que cometí errores pero amo a mi hija y fue lo único bueno que saque de esa relación.
Moraleja el príncipe azul no existe y quién duerme con bebés amanece mojado, si se da la oportunidad de tener una aventura con alguien menor pienselo bien porque al final nada bueno sacarán de eso. Hay excepciones pero son las menos.
