Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Nada de brujos

Ojalá que la gente lea esto antes de meterse con brujos:

Estudie una carrera ligada a las ciencias en la casa de estudios más reconocida de Chile. Me gané 3 becas por mis logros académicos como extra-académicos. (Digo todo esto para que no crean que soy una persona sin educación).

Desde que soy pequeñ@ que he sido innecesariamente apegad@ a la religión. Mi familia es full científica y casi atea, pero cuando hice la primera comunión solía leer la biblia y rezar sin que nadie me presionara por ello.

Luego ya de más grande, abandoné la religión católica por todas las contrariedades y las cosas aberrantes que supimos de la iglesia (Pedofilia, abusos, robo). Sin contar, la mirada machista y homofóbica de la misma. Sin embargo, pasado el tiempo sentía una necesidad espiritual inmensa y empecé a adentrarme en otras doctrinas.
Partí con el budismo. Lo hice desde una perspectiva teórica más que práctica y siento que por el momento me sirvió para explicar la realidad de una forma que me hiciera más sentido porque personalmente la idea de que no hay nada más allá de nuestra muerte siempre me pareció aweonada. Con el budismo (fui incluso a encerrarme en Tailandia un tiempo con monjes) descubrí que cuando uno medita bien, la frente te hace cosquillas y después te sientes bastante mejor físicamente.

Con ese mismo enganche, decidí investigar más de este mundo espiritual terminando con un maestro en la selva. Ahí tuve muchas experiencias que cambiaron mi percepción del mundo. Fui poseíd@ gracias a una medium, fui exorsizad@ por mi maestro con plantas, entendí mi existencia como algo mucho más que la carne, y descubrí que existe el más allá (SÍ, EXISTE LO DIGO CON TOTAL SEGURIDAD). Todo esto en tres años.

Pero en un momento, me tuve que separar físicamente de mi maestro, lo cual generó mucha ansiedad en mí. En el mundo del shamanismo (me refiero al shamanismo bueno, que trabaja con las fuerzas de la naturaleza con el único fin de sanar no de manipular la realidad), si uno no tiene las herramientas a mano, las fuerzas oscuras pueden atacarte. Y yo estaba lejos de esas herramientas (plantas específicas).
Decidí entonces alejarme de ese mundo y re-encontrarme con el cristianismo (resumiendo una larga historia en verdad). Hice por primera vez un ayuno de un día completo y me concentré en mis plegarías específicas. Di vueltas por 7 horas el terreno de una parroquia. A final del día, tuve el mismo nivel de conexión que hubiera tenido meditando 4 meses, dietando plantas fuertes en la selva por un mes.

De ahí me di cuenta de la existencia de Dios. Es la luz de verdad, te protege de cualquier cosa que el mundo maligno quiera enviarte. Los parásitos espirituales de los que tanto se habla, no son más que diablos que se transmiten a través de la violencia, la agresión, las violaciones y los actos de tus antepasados y tus parejas sexuales. Puedes curarte de posesiones, de hechizos, de enfermedades, de penas y de todo lo que quieras, si te concentras en la oración, y abandonas la carne a través del ayuno.

Olvídense de amuletos, de sahumerios y de tarotistas. Entregarse a Dios es 1000 veces más potente que cualquier otra cosa que puedas hacer. Dios dejó una llama en cada uno de nosotros.

Se los digo, ninguna purga, ningún karma, nada es más poderoso que la oración y ayuno. Para cosas graves tendrás que ayunar y orar más, para cosas más pequeñas menos.

Eso.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.