A otra cosa
Soy profesora de inglés y trabajo en un liceo público. Tal como han dicho varios colegas en esa página, la cosa está muy difícil.
Tengo jefatura en un curso grande y es probablemente el curso más complejo del liceo. Hay problemas de disciplina, a los chicos se les olvidó respetar turnos de habla, todos quieren hablar al mismo tiempo y gritando.
El tema es que en este curso se han presentado problemas graves, niños con drogas, con armas, peleas, robos y la solución de la escuela es mandarlo suspendido un par de días. Las apoderadas están preocupadas por la seguridad de los niños y con justa razón, si nadie en su sano juicio estaría tranquilo si hay un estudiante que tiene una pistola en su mochila. Desde la institución se han presentado las denuncias correspondientes, pero no hay más sanción para ellos (son todos mejores de edad) no hay condicionalidad, ni expulsión ni nada.
Lo peor es que al hablar con las apoderadas ellas justifican el actuar de sus hijos. Yo no sé hasta donde voy a aguantar, me gusta ir a trabajar porque tengo buena relación con el resto de alumnos y con la comunidad en general, pero siento que estos niños me van a enfermar, cada semana con un problema más grave que el anterior y como docentes de estamos de manos atadas. Me aterra entrar a esa sala de clases y al escribir esta confesión tiemblo.
En fin, espero tener mucha paciencia y definitivamente este es el último año que ejerzo docencia, ya que pretendo ir a probar suerte fuera del país. Gracias por leerme.
