Nos sobrepasó...
Ya que hay tanta confesión sobre la higiene de los niños. Les vengo a contar algo que me pasó hace 6 años. Soy educadora de párvulos y me toca una sala cuna. Llega una bebé nueva de 1 año y medio. El primer día nos dimos cuenta cuando llego que tenía muchas marcas pequeñas secas y frescas en la piel. Al preguntar a la mamá me dijo que era alérgica así que le pedí que la llevara al médico y me trajera un papel que especificara qué tipo de alergia era.
La primera semana los niños están en adaptación así que se van a medio día. La técnica la llevo al mudador para prepararla y me llama algo alterada y al llegar allá la técnica muy impactada me pide que mire con atención y le baja el pantalón y empezaron a saltar muchas pulgas. La niña tenía las piernas todas picadas.
Metimos el pantalón a una bolsa y se lo comunique a la directora quién se consiguió un mata insectos le puso adentro de la bolsa y la cerró. Era impresionante escuchar como la bolsa sonaba por las pulgas que saltaban.
Ambas hablamos con la mamá quién nos dijo que tenía una plaga en su casa por culpa de un vecino que tenía muchos perros pero que irían a fumigar.
La niña siguia llegando con picaduras pero ya no veíamos pulgas en la ropa que siempre estaba pasada a olor a insecticida.
Después ya varias veces veíamos a la niñita muy sucia. El pelo. La mugre pegada en los tobillos, las orejas, etc.. así que fuimos a hacer domicilio.
Al llegar tuvimos que pasar entre unos 6 perros que habían en el antejardín. Y adentro de la casa era realmente asqueroso. Pañales sucios en el sillón. Polvo en todos los muebles. Un cerro de cosa sucias en el lava platos y un olor horrible. Camino al jardín con la técnico íbamos desesperadas por que las pulgas nos comian vivas.
La verdad es que no era mucho lo que podíamos hacer ya que no había un maltrato físico a pesar que la salud de la niña corría peligro. Hasta que se enfermo de una indigestión horrible que no paraba. Ahí recién pudo la dupla intervenir por maltrato y negligencia.
La verdad es que podría estar toda la tarde escribiendo de estas historias.
Como la ocasión que le dije a una mamá que su hija tenía tantos pijos que se le caían solos. Era pleno invierno y al otro día la niña llegó pelada al cero con una prestobarba.
Y así muchas historias más.
