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Los coscachos

Les quería contar mi caso de bullying, más que nada para que los papás pongan atención en sus hijos y los controlen antes que queden las medias embarradas entre apoderados.

Mi hija tenía 11 años cuando una compañera le comenzó a hacer bullying, le rompía sus cuadernos, la golpeaba en los recreos, la insultaba, un día mi hija me pidió no ir más a clases y ahí empecé a entender que algo pasaba, con cariño le pedí que me contara todo y fui al colegio a reclamar, pero no saqué nada porque la directora me dijo que la otra niña era matona y su familia ya había sido citada mil veces, pero nadie la corregía.

Después de mi reclamo que fue en vano, la cambié de curso, al principio la matona no la molestaba, pero llegando a 4to medio volvió a acosar a mi hija, lo máximo que le hizo fue tirarla por la escalera, mi hija quedó super mal física y animicamente, me pidió que no la cambiara de colegio porque quería graduarse con sus amigas, pero igual fui al colegio y esta vez exigí que hicieran algo, me trajeron a esta matona para que se disculpara en la sala de dirección y no me aguanté le saqué la cresta, me la tuvieron que quitar y llegó la mamá, pero no me amilané ante la vieja flaite, le advertí que si su hija volvía a tocar a la mía la iba a ir a buscar a su casa y se las iba a dar más fuerte, le dije no me interesa irme presa si mato a tu hija (la rabia me hizo decir eso).

Bueno, después de esos coscachos bien dados nunca más molestó a mi hija, la cambiaron de colegio y pudimos tener paz el último año de clases que le quedaba a mi hija.

Ojalá todas las mamás miren los actos de sus hijos, a veces pueden destruir el autoestima de un niño, mi reacción de llegar a golpes fue extrema, pero eran años de abusos y las palabras ya no servían con la otra niña, aunque quizás me juzguen defendí a mi hija y lo haría mil veces si la vuelven a tocar.



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