El jefe
Yo estaba en mi mejor momento, 30 años, me sentía bien, había bajado de peso, me había separado, era subgerente comercial de una empresa, tenía mis cosas.
Un día, me llamó el gerente general para contarme que iban a contratar a un gerente comercial, que estaría sobre mi cargo. No me encantó la idea, pero son cosas que pasan cuando las empresas crecen.
Al otro día llegó. Sobre los 40, separado, con una gran trayectoria laboral, adicto al café y gritón.
Como uno no se achica con perros grandes y hay que conocer al enemigo, la hice corta y le pregunté “fumai?”, “tratando de dejarlo” “ya, vamos a fumar, yo te doy uno”.
Hablamos de la pega, trate de sacarle algunas cosas como para tasarlo, y me enteré de que estaba separado hace 10 años, tenía dos hijas y pololeaba hace poco, ni un brillo.
Llegue a ver a mi mamá y mi abuela, quienes ya sabían que ese día llegaba mi jefe nuevo. “Qué tal?' Me preguntaron, “Na un guaton bueno pa transpirar que se ve cabrón”
Lo que es hoy, llevo dos años, un hijo y un perro con el cabrón. Somos muy felices y lo pasamos la raja.
