Brillante!
En relación a la que escribió por el diente de oro.
Qué confesión tan ridícula, me cargo. De verdad te puede afectar un
diente de oro?.
Hay cosas más importantes que esa, tan superficial que son la mayoría de las mujeres, no me representan y me avergüenzan.
A mi marido lo conocí con su detandura dañada, es un excelente hombre, hemos formado un bello hogar, con los años su dentadura se arreglo y lo amo muchísimo.
Hay cosas que se arreglan, las debilidades mentales no.
Por suerte te alejaste y espero el próximo que conozcas tenga dientes bellisimos pero no sea un desquiciado.
