Calladita me veo más bonita
Les voy a contar una anécdota que me sucedió en mis primeros años laborales a mis tiernos 18 años.
Trabajaba para una marca de electrodomésticos como promotora en diferentes puntos de venta.
Todos los días por la tarde llegaba un tipo de unos 30 y tantos a entablar conversación conmigo lo cual me era muy desagradable, ya que el tipo era el típico galán canchero. Yo contestaba sus preguntas escuetamente, sin dar mucho lado para tener una conversación amena y apenas llegaba otro cliente a mi área tenía la escusa oportuna para decirle que estaba ocupada y salía arrancando. Pasaron muchos días así y como ya calculaba el horario, cuando lo veia que aparecía, yo me iba disimuladamente a otro sector o al baño... No me encontraba, daba un par de vueltas y se iba.
Pasó un tiempo y mi agencia de promotoras decide cambiarme de tienda. Que creen, como buena ciudad pequeña del sur, el tipo se demoró un par de semanas en encontrarme en mi otro punto y comenzar nuevamente su rutina (a esa altura me di cuenta que obviamente hacía lo mismo por todas las tiendas, buscando alguna conquista)
Bueno, al tiempo nuevamente me cambian de tienda, ya que nos movían constantemente.
Llevaba un par de días trabajando y estábamos conversando con una promotora de otra marca, cuando veo a lo lejos que este tipo viene entrando a la tienda dirigiéndose hacia mi área de trabajo, quedé en shock y le digo a mi colega en fracción de segundos mientras él se acercaba:
-. Ay no! Ese tipo otra vez, que terrible! Sabes que a ese psicópata lo veo hace más de un año de tienda en tienda, haciéndose el lindo con las promotoras, viejo asqueroso!
Yo sin perder de vista al tipo.
En eso la miro, le digo que sigamos conversando por si llega a venir vea que estamos 'ocupadas' a lo que ella me responde:
-. Si lo conozco.
-. En serio? A ti también te viene a molestar? Valor!
-. No, él es mi marido.. y sí, a él le gusta ir a las tiendas a conversar con las personas que manejamos información de productos porque así aprende, como se queda solo durante la tarde, así se entretiene, me espera y nos vamos juntos a casa.
Quedé en shock, no sabía que responder, con que cara mirarla, solo quería un tragame tierra!
Claro que en mi mente lo único que se me pasaba era COMO PUEDE SER TAN INGENUA!
En fin, el tipo muy cara de nalga, llegó a nuestro lado a saludarla, me vio y se hizo el que no me conocía y ella, entendiendo la situación y todo, me lo presentó como su marido, como si la conversación previa nunca hubiese existido.
Desde aquella vez calladita me veía más bonita jajaja
Esta es una de mis tantas anécdotas que viví en esos años de retail, donde afortunadamente sólo fue el inicio de mi vida laboral y una tremenda escuela de la vida!
