Repartiendose el pastel
Después de titularme comencé a trabajar en un jardín público que comienza con I. y que obviamente queda en un sector muy vulnerable.
Teníamos niños y niñas de familias trabajadoras y otras que tenían que llevar a sus hijos por orden del tribunal.
Con las tías hacíamos malabares con los pañales para que todos tuvieran su cambio según su necesidad y además mandar unos pañales extras en la bolsita para quienes sabíamos que no tenían para comprar.
Un día me dirigía a mi hora de colación por un pasillo angosto, a lo lejos vi que sacaban algo del entretecho, estaba la directora con otras tías, era una bolsa negra de basura llena de pañales. La directora los estaba sacando para llevárselos de regalo a una sobrina que iba a tener guagua.
