Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Los practicantes tambien somos personas!

El 2011 egresé de un liceo técnico profesional, de una carrera administrativa, por lo que inmediatamente comenzé a buscar práctica profesional. La gran mayoría de mis compañeras los profes les buscaban el lugar de practica pero yo quise hacerlo yo misma. Fué ahí donde llegué a un estudio contable y me atendió una dulce y amable señora de unos 70 y tantos años. Era una de las dueñas, le conté mi situación y me dejó altiro trabajando. Era tanto mi entusiasmo!. Unas horas mas tarde llegó su socia y 2da jefa me dió la bienvenida y me pusieron a trabajar en conjunto con otra niña que estaba ahí hace varios años. La oficina era un lugar muy reducido por lo que estabamos muy amontonadas, yo trabaja en un rincón y a unos 10 cm la otra niña.

Luego de una semana ya tenía todo mi papeleo de practica listo y estaba muy feliz solo quería que pasaran esos dos meses y un poco mas para tener mi título y poder trabajar y ganar plata ( solo me pagaban locomoción). Pero todo estó se empezó a desmoronar de a poco y de un momento a otro la dulce y amable señora que me recibió se convirtió en una vieja salida del inframundo! Primero empezaron los gritos, ambas jefas eran muy gritonas y pasaban todo el dia gritando. Cuando había que pagar el IVA me mandaban el dia 12 como 10 minutos antes de que cierren el banco y yo hacía malabares por llegar a tiempo, porque de no ser así me lloreverían los gritos y reproches por mi ineficiencia.Habian dias que me dejaban hasta como las 10 de la noche trabajando porque tenia que avanzar en la torre de carpetas que me dejaban cada día sobre mi escritorio. A la otra niña la hacían trabajar hasta los domingos cuando tenian mucha pega. Me retaban por todo y por nada, cuando me di cuenta ya les estaba haciendo sus compras , limpiando el baño ( todos los dias me tocaba a mi) y limpiando y encerando la oficina. Y lo peor estaba por venir...

En ese entonces yo tenía 18 años y un transtorno alimenticio que llevaba arrastrando hace varios meses que con el tiempo fue empeorando cada vez mas y esas dos viejas de mierda ayudaron inmenzamente a que yo colapsara por completo. En mi casa se habían dado cuenta, ya que mi delgadez extrema me delató, no me quedó otra y reconocer que estaba enferma y por lo que acepté recibir ayuda psicológica, por lo que tomé coraje y pedí permiso en el trabajo a lo que obviamente la dulce señora me dijo que no, que en la oficina había mucho trabajo y que practicamente no teniamos derecho a enfermarnos. Aguanté una semana despues que me dijera eso por lo que la desesperación, la pena y mi transtorno me llevaron atentar contra mi vida. Ese dia estuve todo el dia en el hospital y aparecí hasta el otro día en la oficina con una tia con la que yo vivía. Ella les contó todo y ellas miraban con tremendos ojos y cagadas de miedo. Me despedí, agarré mis cosas y me fuí. Hasta ahí quedó mi práctica, dejé todo tirado, no avisé en el liceo ni nada a pesar de que me quedaban como 20 dias por terminar. Solo quería estar encerrada y no hablar con nadie, tampoco quería demandarlas ni nada, solo quería olvidarme de ellas.

Estuve como un año en tratamiento, llena de pastillas. Con el tiempo me puse a trabajar en cosas distintas a las que había estudiado, no quería que nada me recordara lo que había pasado. El 2014 en mi trabajo, me topé con un antiguo profesor y le dije que no habia terminado mi práctica, a lo que el me dijo que aún estaba a tiempo de hacerla. Y dedicí dar el paso, el me consiguió la practica y comenzé de cero. Pasó el tiempo volando esta vez y conocí a muy buenas personas. Hasta una despedida me hicieron cuando me fui. Cuando recibí mi título lloré, por todo lo que aguanté y tuve que pasar para tenerlo, quizas para algunos un título de ed. Media no es mucho pero para mi significaba cerrar un ciclo que marcó mi vida.

Muchas veces los practicantes, son tratados mal y les imponen tareas nada que ver con lo que estudiaron. Mas encima no les pagan ni un peso! Como si no tuvieran gastos! No todos los jóvenes tienen la suerte de vivir en la casa de los papás sin pagar ni uno. Y no por ser jóvenes nos merecemos menos respeto.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.