Todo mejora
Hola hace aproximadamente un año envié mi confesión desde un hospital. Me encontraba allí por una depresión en grado mayor, les conté mi historia, que mis hijas fueron violadas por mi hermano, mi familia no me apoyó, luego vino mi separación. Y todo fue más doloroso aún.
Ha pasado un año y como ha costado sanar las heridas, dentro de todo este proceso me entero que mi hijita más pequeña es transgénero nos estamos tratando cómo pequeña familia, yo le amo y acepto tal cual es. Hoy me encuentro fuera del hospital, con tratamiento, pero en casa con mis hijos, aunque no lo crean aunque han pasado tres años desde mi denuncia, aún no se pronuncia en un veredicto la fiscalía.
Durante el año pasado mi niña mayor rindió la ptu, no le fue excelente, y obviamente no la culpo bastante ha sido la carga para lograr salir adelante, pero como todos tenemos un sueño en esta vida, mi hija quiere estudiar y se matriculo en un instituto a estudiar su carrera soñada, yo obviamente le dije que de alguna manera lo lograriamos, no quiero cortar sus alas, quiero sentir que lo lograremos, aunque aquí va mi confesión, no sé que malabares deberé hacer para lograr costear sus estudios, somos del campo y ella solo me tiene a mi, el papito corazón de ella es como que no existe y me duele el corazón porque ella es una excelente niña, excelente hija y merece lograr su sueño.
Hace un año veía todo negro, hoy de a poco empiezo a ver la luz y quiero y necesito aferrarme a la idea que mi hija logrará sacar su profesión, porque es una persona resiliente, que a sobrevivido a las peores tristezas. Mi confesión es más que nada para pedir a ustedes quiénes tengan fe, que tengan en sus oraciones a aquella chica q fue abandonada por su padre, abusada por su tío, juzgada por su familia, para que mi niña logré cumplir su sueño y ser profesional, desde mi alma y corazón sé que lo merece y siempre como su madre he creído en ella.
Que tiene de laboral, que a pesar de todo quiero ver a mi hija trabajando en lo que ella a elegido estudiar.
