Ya no hay dolor
Cabros hace como dos meses escribí que mi papá tenía cancer y que no sabía que hacer. No recuerdo muy bien si ahí escribí que estaba indecisa en renunciar pero bueno les cuento, renuncié y me fui a la casa de mis papás a cuidar de mi viejo, lloramos, nos abrazamos, reimos como nunca, nos dijimos te quiero, te amo... y les quiero contar que mi papá falleció hace unos días, ya estaba tan mal que solo sufría, de a poco empezamos a aumentar las dosis de morfina porque sus dolores eran terribles.
Vi como en una semana de estar lúcido pasó a ser un niño y llamarme mamá, llegué a un punto en rogarle a Dios que se lo llevara, hasta que la última semana del año cayó al hospital, al tercer dia nos avisan que debiamos ir a despedirnos y a la única persona que reconoció fue a mi, me dio un beso y al otro día falleció, se fue en el sueño nos dijeron y al ver su cuerpo, miré su rostro y se veia en paz.
Quiero agradecer a las personas que comentaron la publicación anterior dándome ánimos, muchos dijeron que la plata va y viene y que cuidar de mi padre en sus últimos dias es más gratificante que quedarme trabajando y así fue, ahora que volví a mi casa estoy buscando trabajo y tengo la esperanza de que encontraré algo bueno y que la pena la pueda sobrellevar.
