Eterna condena...
Juro por Dios que ya no quiero sentir rechazo a la maternidad, pero no puedo evitarlo.
Tengo más de 30 años y soy mamá de un bebé de un año, al cual planifiqué con mucha ilusión, siempre sentí que queria ser mamá, pero primero estudié, trabajé, compré mi auto, mi casa, viajé al extranjero, carretié harto junto con el padre de mi hija...Ambos somos muy prendidos, muy partner, lo pasamos genial juntos, almas gemelas dicen muchos. La cosa es que él tenía sus hijos de antes y nunca me exigió tener hijos, lo dejó a mi voluntad, pero yo siempre idealicé la maternidad y quería tener hijos, así que cuando cumplí 30, decidí dejar de cuidarme y rápidamente me embaracé.
Fue un embarazo perfecto, cero achaques y malestares mínimos. Mi pareja un 7 todo el embarazo y ahora que es padre de mi hija, ha sido mejor de lo que imaginé, sin embargo, yo jamás imaginé sentirme así, tan frustrada y tan arrepentida de haber sido madre. Creo que romanticé mucho el tema y la realidad me golpeó muy fuerte...No poder trabajar, desarrollarme profesionalmente (Quedé sin trabajo antes de darme cuenta de mi estado de embarazo), no poder salir libremente a bailar, no poder dormir de corrido una noche completa, no poder dormir hasta la hora que yo quiera, no tener tiempo para mi, no poder pololear con mi pareja como antes y estar todo el día pendiente de mi hija, de sus comidas, de su sueño, de su salud, de su seguridad y un sin fin de cosas, son cosas que sabía que pasarían al ser mamá, pero que nunca pensé que me harían tan infeliz. No hay un día que no me arrepienta de haber sido madre, no hay un día en que no extrañe a mi antigua yo, tenía una vida maravillosa y no lo sabía. Hoy entre pañales, mamaderas y toneladas de ropa sucia, trato de darme ánimo y pensar que mi hijo va a crecer y todo esto va a pasar, pero mientras, me encantaría disfrutar el proceso, pero no puedo. Envidio a las mujeres que no tienen hijos y a las que deciden no tenerlos, porque realmente son un cacho, pierdes toda tu libertad y tu identidad criando.
Siento que se me va la vida cuidando un bebé. Me siento en una condena donde cada día superado es un logro y un día menos para que mi hija crezca.
La amo, veo sus ojitos y su carita y es perfecta, hermosa, sana, risueña, cariñosa, inteligente. Ella definitivamente no es el problema, si no yo, que no logro encontrarle sentido a la maternidad.
No entiendo como hay mujeres que tienen tantos hijos y son felices...Yo lo único que quiero es que mi hija crezca pronto, para retomar mi vida, volver a trabajar, seguir estudiando, viajar a más lugares, salir con amigos, salir con mi pareja como antes, retomar el gym, en fin, todo lo que me gustaba hacer.
Por ahora soy mamá 24/7 y dueña de casa full. Dos roles que jamás en mi vida pensé tener de tiempo completo. Yo profesional, libre e independiente y muy orgullosa de lograr todas mis cosas por mi propio esfuerzo, que nunca me interesó cocinar y los quehaceres de la casa no eran prioridad, porque siempre tenía proyectos importantes que hacer en mi trabajo y en mi vida, hoy me siento atada de manos y atrapada por la maternidad. A veces sueño que arranco lejos y dejo toda esta vida, pero amo a mi pareja y a mi hija y eso me hace aterrizar nuevamente.
No sé si es normal sentir esto, sólo sé que sigo contado los días hasta que mi condena, se acabe!
