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La violencia aumenta

Soy mujer, tengo 23 años (casi 24) y esta es mi historia... En el 2019 conocí en una fiesta al que fue mi pareja hasta hace poco, desde ahí comenzó mi calvario. Empezamos una relación como cualquier otra, normal (o eso creía) aproximadamente a los 6 meses de relación empezó a tener comportamientos raros. Ahora veo todo con claridad.

Nos fuimos a vivir juntos ya que el tenía problemas en su casa y solo por acompañarlo me fui con él, aún cuando tenía absolutamente todo en la casa de mis papas.

Cuando empezamos a vivir juntos empezaron los primeros indicios de violencia física y verbal. Es un alcohólico, no lo quiso asumir nunca. Cuando tomaba se descontrolaba, me empujaba, quería salir a la calle a hacer show, me daba codazos en los pechos tratando de calmarlo, se rompía la ropa. Me denigraba verbalmente, me insultaba y me amenazaba que se iba a ir de la casa. Siempre me llamó la atención la frialdad con la que se desvinculaba de todo lo que habíamos construido, solo le importaba el mismo y su auto. Yo por mi parte, me aterrorizaban todas estas conductas ya que crecí sin ningún tipo de violencia mis papas son muy pacíficos.

Aguanté todo lo que más pude hasta que el, en un ataque de ira se fue. Pasaron meses.. hasta que nos reencontramos y cometí el peor error del cual me voy a arrepentir mi vida entera: volví con el e ingenuamente le creí que había cambiado.

Empezamos a ahorrar los dos para irnos a otro lugar, lo logramos.. Yo full preocupada por la casa, hacía todo y me preocupaba por todo absolutamente pero nada de eso fue suficiente.

La violencia física y verbal regresó aproximadamente a los 3 meses de haber vuelto, pero volvió mucho peor. Si no le daba en el gusto, me insultaba, se burlaba de mi cuerpo. Empezó a romper las cosas.. Lo primero fue un ventilador de una patada en un ataque de ira. Me apretó las muñecas hasta dejarlas moradas por días, aun recuerdo el dolor. Empezó a tomar peor que antes, manchaba con copete las cosas y cuando le reclamaba me decía... 'cállate, si vo no lavai, lava la lavadora' le encantaba denigrarme de todas las maneras posibles, aún resuenan esas palabras en mi mente.

Como dije, todo empezó a empeorar, el nivel de violencia progresaba cada día más hasta que me amenazó que me iba a pegar.. me agarró la cara y pude ver el odio en sus ojos. Sentía que tocaba fondo en mi depresión, no sabía como salir de aquello. Me culpaba de que reaccionaba asi porque yo lo molestaba.

El último episodio.. Jamás lo olvidaré.. Una noche hacia escandalo con música y copete. Le reclamé que quería dormir.. Se levantó y levantó la mesa de vidrio, la rompió de pura ira. Le reclamé porque lo hiso y su respuesta la misma de siempre 'te compro otra' como si eso justificara el nivel de violencia. Ahí empezó la película de terror más grande que alguien puede vivir: Me amenazó que me iba a pegar y que me iba a matar. Si, a MATAR. En ese minuto supe que había tocado fondo, en mi interior lo sentí. Empezó a empujarme y a agarrarme la cara.. Le grité con todas mis fuerzas que se fuera.

Llegó carabineros, conté todo lo sucedido entre llantos y angustia.. Me preguntaron si lo quería denunciar por violencia intrafamiliar, nunca olvidaré como el me miraba fijamente esperando mi respuesta. Desde lo más profundo de mi ser saqué fuerzas y valor de donde no tenía y dije: SI.

Sin darme cuenta me vi en una comisaria denunciando a quien era mi pareja, a quien me pedía matrimonio e hijos. No entendía nada, solo había una voz en mi cabeza que me decía que era lo mejor. Sentía que me volvía loca.

Lo bloquee de todas partes y me decidí a sanar.. Entré en terapia psicológica y con ayuda de mi terapeuta abrí los ojos, entendí que estuve con un narcisista perverso. Me arruinó la vida en todos los aspectos, no sabía quien era yo misma y como llegué a eso. Disfrutó cada minuto de mi dolor, incapaz de sentir empatía, incapaz de sentir culpa por todo el daño que me provocó. Hoy veo todo con claridad y me transporté a todos los episodios de violencia, incluso a aquellos en los que la manipulación ocurría de forma sutil.

Espero poder seguir sanando y reconstruirme, saber quien soy y todo lo que me merezco. No se que me depara el destino, pero si de algo estoy segura: Me abrazo a mi misma y me prometo que no existirá otro hombre en la faz de la tierra que me vuelva a poner la mano encima.

Espero que mi relato le sirva a alguien, y si tú que estás leyendo esto estás sufriendo violencia... Huye, hazlo, no esperes más. Porque te prometo, que se puede salir y empezar a sanar.



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