Nada me ayuda
Nunca pensé que iba a escribir una confesión, porque nunca me había sentido así. Tirito de la rabia y tengo el pecho apretado.
Tengo una relación hace varios años, dónde el amor ha ido mermando hasta un punto de no retorno, más que nada por conductas tóxicas (no quería que saliera, me alejo de todos mis amigos y amigas, me revisaba el teléfono, quiso alejarme de mi familia, golpes suaves pero golpes al fin y al cabo, garabatos que aprendí ahí).
Lamentablemente para mí, no era tan fácil como se piensa simplemente terminar y dejar hasta ahí, tengo clarísimo que una vez que me separé de ella muero solo (apariencia y apéndice, eso de que lo que importa es lo de adentro no es así y no pretendo volver a ser humillado por querer algo mas con alguien), y creo que ya no me molesta.
El tema es que ya las relaciones son cada vez más escasas. Tuvimos un hijo al que adoro con el alma, y ya con suerte lo hacemos unas tres veces al mes. Ella siempre quiere más que yo, pero yo ya no sé si quiero realmente. Le he dicho incontables veces que ya no la amo y que teníamos que separarnos, pero simplemente no me escucha, y bueno ahora que tenemos al niño la verdad es que no creo que sea lo mejor separarse.
El tema que me aflige ahora, es que está conversando con hombres, nunca me importo si lo hacía, pero ahora se que explícitamente le ofrecen relaciones y le mandan nudes y videos, e incluso que ella se interesa en verlos. Supe también que ella mandó.
Aquí es donde tengo sentimientos encontrados. Me siento encerrado en un pozo oscuro porque me molesta mucho, tengo ganas de romper la casa, y no me explico por qué si ya estaba tan seguro que no quedaba nada.
No sé si lo mejor sea alejarme para que ella pueda disfrutar su sexualidad tranquila, no quiero ser egoísta tampoco.
Ya hace tiempo que no siento ningún aprecio por la vida ( nunca he atentado contra la mía propia) pero ahora tengo un hijo y simplemente ya no me puedo dar ese lujo. Esto hace que me sienta atrapado, sin ninguna salida. No quiero quedarme, no me quiero ir, no quiero vivir pero tampoco puedo morir. Me ahogo.
Disculpen lo extenso, sé que faltan muchísimos detalles y agradezco al que se haya dado el trabajo de leer y pensar mi situación.
Pensé que me iba a sentir mejor escribiéndolo pero la verdad es que no resultó y creo que nada lo hará.
Saludos y felices fiestas.
