Lo mejor!
Estoy leyendo a una chica que confiesa que es la amante de jefe, que sufre porque él es poco demostrativo, que sabe que es la otra, que sufre porque se quiere ir pero no puede, porque se debe conformar pero quisiera cariño, etcétera. Dice que es bonita, joven e inteligente.
Me llamó la atención que de los 327 comentarios que ví, la mayor parte era de mujeres denostandola, burlándose o riéndose, cuestionado su capacidad intelectual, amor propio y deseándole las penas del infierno.
Me pregunto si serán las mismas que se creen empáticas, sororas marca Merkat.
Por mi parte, lejos de burlarme de ti te diré que también fui «la otra» y te contaré mi historia a ti y todas las «otras» para que cobren valor y quiebren ese falso amor en pos del mejor amor que es por ustedes mismas, sin juicios ni prejuicios.
Entré a mi primer trabajo, yo 19 mi jefe 32. Canchero total, fue mi primer hombre y me enamoré perdidamente. Descubrí que tenía una novia, me prometió que la dejaría. Mentira, al año y medio se casó con ella. Se me cayó el mundo, me vine abajo. Pero a mi me pasaba tal como tú cuentas que te sucede a ti: sentía que no podía dejarlo, no tenía ese valor. Estoicamente seguí en la empresa, al tiempo me buscó, y yo teniendo la película clara me sentía tan subyugada a él, tan enamorada que me conforme con las migajas que me daba.
Muchos te cuestionaron tu inteligencia. Yo creo que tú eres muy inteligente, tal como lo soy y fui yo. Sí, leyeron bien, muy inteligente, tan inteligente que cuando seguí con mis estudios superiores me gané varias becas y los últimos semestres fui ayudante en el ramo más cabezón, todo sin dejar de trabajar jamás.
Lo recalco por las burlas y cuestionamientos que leí, además, porque después de cuatro años y medio, a fin de año llegó el momento de la ceremonia de titulación. Invité a mi familia y por supuesto lo invité a él, a mi «amor».
Desde el escenario miraba hacia las butacas esperando ver su cara. Pero eso no sucedió porque nunca llegó.
Después de 5 años de entregarle lealtad absoluta, de devoción máxima, amor incondicional, compañía y consuelo en los momentos difíciles, yo no pude contar con él en un día tan importante.
Choque contra la muralla, yo no era nadie para él, no merecía ni una hora de su tiempo, no tenía relevancia en su vida, no valía la pena para él y lo demostró con esa ausencia, que todas sus promesas eran solamente castillos en el aire.
El lunes siguiente pasé directo a Recursos Humanos y presenté mi renuncia. Se me desgarraba el corazón, pensé que moriría de la pena. Pero no morí, y después de llorar mucho, me puse de pie nuevamente a buscar otro trabajo.
Él me buscó muchísimo, pero yo estuve firme en mi decisión. Al tiempo se cansó y no supe más de él, no he querido saber.
De esto que te cuento van 9 años, y es hermoso saber que en casa tengo a alguien que me ama en privado y en público y que nuestro amor no lastima a nadie mas.
Tú eres joven y creo que SI eres muy inteligente, tal como yo. Tú, y todas las «otras» que estén leyendo, usa tu inteligencia para dar vuelta el tablero y medita en esto:
¿Se sentará a tu mesa en Navidad? ¿Irá contigo a ver los juegos pirotécnicos de año nuevo? ¿Celebrará tus logros en público? ¿Te dará ese beso frente a tu familia y amigos?
Si la respuesta es NO, ya sabes lo que tienes que hacer: Huye lo más rápido que puedas.
El solo quiere obtener el máximo provecho de tu juventud, tu cuerpo, de tu esfuerzo laboral y lealtad personal, no le creas cuando te busque cariñoso, es para que accedas y pueda disfrutar por un momento algo que tu sabes que deseas sea por siempre. Su amor no es real! Ni siquiera ama a la persona que llevó al altar, tampoco te ama a ti.
Las personas que te juzgaron, criticaron, las que se burlaron de ti no recuerdan que la persona que está casada y que mantiene un vínculo y promesa de fidelidad ¡es él y no tú!
Tú sólo te debes lealtad a ti misma, logra quebrar esa relación usando esa misma inteligencia para obtener otro trabajo, será tu primer paso. Y si, tienes todo el valor, pero aún no lo sabes, huyendo de ahí lo vas a descubrir.
Tú puedes porque eres joven y talentosa. Ya es hora que des la oportunidad de estar en una relación donde sólo existan dos.
Por mi parte no me enorgullece haber sido la tercera en una relación de dos, pero ya no puedo volver el tiempo atrás, así que de los más grandes errores sacamos las mejores lecciones, experiencias y aprendizaje para no equivocarnos con lo mismo nuevamente y mantenerme a salvo.
Te deseo lo mejor. No hay nada mas triste que ser la otra y no hay mada mas feliz que darte cuenta que sí pudiste dejar esa etiqueta atrás.
