No se olvida
Hola, les contaré mi historia, soy mujer, mamá de un niño, dueña de casa y además trabajo, soy abogada penalista.
Siempre leo sus historias, y pues les contaré la mía.
Crecí con muchas carencias materiales, pero siempre fui buena alumna. De niña sufrí abusos de parte de un familiar de mi madre. Cuando le conté a mi mamá, ella se calló, nunca denunció, ni hizo nada, me prohibió decirle a mi papá. Con los años me enteré que a dos de mis hermanas también.
Con mucho esfuerzo estudié y me titulé, conseguí trabajo rápido y eso me ayudó a surgir.
Allá por el 2010, este familiar de mi mamá fue denunciado por abuso y violación de unas vecinas de él. Ella me pidió que lo asesorará, pero me negué, no podía 'defender' a quien nos había causado tanto daño. Le enrostré a mi mamá que nunca nos defendió, ni hizo nada por cuidarnos.-
Estaba con tratamiento con psiquiatra en ese entonces, y le conté a ella lo que en ese entonces estaba sucediendo. Después de mucho pensar y darle vueltas, hice lo que mi corazón decía. Me hice parte de la causa y asesoré lo que más pude a las víctimas.
Lo condenaron a varios años, por lo menos sentí que con eso mi dolor fue menos.
Con mi mamá nunca más volvimos a hablar, sé de ella por mi papá. Con él y mis hermanas siempre nos reunimos.
Mi mamá ni siquiera conoce a mi hijo, la borré de mi vida y creó que fue lo mejor. No le guardo rencor, pero prefiero no mantener contacto con ella.
Como última cosa diré, créanle siempre a sus hij@s, siempre. Contar ya es difícil, pero es peor que no te crean y además lo escondan.
