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Romper el ciclo

Aún recuerdo cuando comencé a buscar trabajo recién egresada. Postulaba todas las noches a todos los posibles trabajos en mi área y me dormía con la esperanza de encontrar un trabajo pronto, recuerdo que trabaja en el retail vendiendo telefonía dentro de las grandes tiendas, llegaba muy tarde y exhausta y el dinero no era el mejor pero todo sumaba para mis 23 años.

Cómo sabía que era recién engrasada me conformaba con lo que fuera para tomar experiencia y partir en el mundo laboral profesional. Un día viernes me tocó entrevista en la tienda de retail de la R con spot publicitario de niños de diferentes culturas y quedé seleccionada para trabajar como asistente de Recursos Humanos, me dijo la chica quien sería mi jefa que fuera a dejarle los documentos entre lunes y martes y fui el martes, al llegar allá entusiasmada con mi documentación para la creación de mi contrato me dice que cómo no llegué con los documentos el lunes contrató a otra chica... que triste y penoso fue, me sentí tan mal, con lo único que tenía de dinero imprimí los documentos y me compré una tenida económica de supermercado para ir ese día y ni siquiera fue capaz de llamarme para informarme eso, ella me dio dos días de plazo y cumplí pero no le importó nada, lamentablemente en ese entonces no tenía plan en el teléfono para avisar que iría martes, recuerdo que para buscar trabajos cargaba un chip de una bam y cómo había encontrado trabajo no lo cargué más y solo me acerqué al ciber a imprimir mis documentos, pedí permiso el día lunes para ir el martes, pasé a notaria para la carta de renuncia y partí a dejar los documentos al mall que tiene un parque gigante al lado en el sector oriente, no me quedaba cerca pero feliz de poder trabajar en lo mío, fue una experiencia realmente humillante.

Lo peor es que aún queda gente poco empatica y poco comprometida en recursos humanos, me da pena saber de las malas prácticas que aún realizan algunos colegas, para trabajar en esta área debe entenderse que prestamos servicio a personas y que detrás de ellos hay una familia, un hogar, sueños, metas y objetivos. Debemos entender que somos el intermediario entre el negocio y su principal capital, los trabajadores.

Hoy han pasado 9 años desde ese entonces, hoy tengo una muy buena pega, por fin se equilibró lo económico, experiencia laboral y conocimiento. Estoy contenta y creo que todo es una cadena para llegar a donde de verdad deseamos pero esos tragos amargos te enseñan mucho y no queda de otra que sacar lo mejor de todo.

Colegas, rompan el ciclo, si te enseñó a trabajar una persona con malas prácticas, tú enseña con buenas prácticas, si un jefe te trataba mal, tú sé ese jefe que trata bien a su equipo, si no fueron empaticos contigo, tú se empatico, tú puedes ponerte en el lugar del otro aunque no lo hicieron contigo, rompan el ciclo! Es tiempo de cambiar!



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