Así pasa el tiempo
Hace un par de años atrás, prepandemia, estaba titulada de una carrera profesional de salud, pero que estaba saturadisima. Para poner en contexto, por un cargo de reemplazo por 3 meses, habían 300 postulantes o más, de todo chile, y solicitaban cursos, diplomados o magíster, más 2 años de experiencia excluyente. Estuve más de 1 año buscando trabajo en mi profesión, y a veces lloraba cuando llegaba a la etapa final de la postulación y no quedaba. Fue un momento muy negro, vivía con mis padres y sentía que era un fracaso para ellos, y me lo hacían saber.
Para salir de esto, busque trabajo en otras partes, y encontré un trabajo de cuidadora de adulto mayor, pero la remuneración no sería de acuerdo a mi profesión, si no como el cargo tal. Entre a trabajar a un hogar de ancianos (el más conocido), de aquellos que piden el aporte en el vuelto del supermercado.
De acuerdo a la descripción del cargo, uno netamente de centra los adultos mayores. Cuando entre a trabajar conocí la realidad al respecto con el trato de la fundación a sus funcionarios. Realmente era una explotación tremenda. Respecto a los cuidados brindados al adulto mayor, nada que decir de los trabajadores, hacían todo lo que podian. Por ejemplo, en la descripción del cargo, eran funciones de cuidado, aseo y confort, alimentación, pero en la parte real, era mucho más, las cuidadoras además de todo, tenían que asear las habitaciones, limpiar los baños, lavar loza, ordenar las ropa (teniendo que dejar solo a los abuelitos para cumplir esta función).
En el día solo eran 2 cuidadoras para más de 40 adultos mayores (la mayoría usuario de pañal, en silla de ruedas, o deterioro psíquico que requiere permanente supervisión, movilización, y cambio frecuente de pañal), por lo que se tenía que trabajar sola para movilizar a estos usuarios (80 kg + aprox), ( bañarlos, llevarlos al baño, acostarlos, cambiarlos de pañal, etc) y en los turnos noches solo quedaba 1 cuidadora' para todos esos adultos mayores y antes de entregar turno tenias que dejar a la mayoria levantado y bañado.
En el turno noche era un poco más tranquilo y se aprovechaba de remedar la ropita, pero supervisión permanente ya que muchos se desorientaban. La verdad todos los turnos llegaba con un inmenso dolor de espalda y pies, además de estres, pero siempre traté de dar lo mejor de mi, en el caso de que me consideraran y pudiera trabajan en mi profesión, una vez se liberará el cargo dentro del hogar. Cuando consulte respecto al cargo, me dijeron que, que buscaban a alguien con más experiencia, y hasta me sentí mirada en menos, incluso por los técnicos del lugar. El cargo se liberó, pero se lo dieron al amigo conocido. La cantidad de rotación de cuidadoras por renuncia era mucha, obvio po, si mentían con las funciones y la sobrecarga es mucha. Debo decir que siento admiración tremenda por aquellas cuidadoras que tienen vocación y permanecen trabajando ahí, por los abuelitos,
ganando el sueldo minimo, con esas condiciones laborales .
Bueno, más tarde llegó la pandemia y se abrieron muchos cargos en mi profesión, por lo que pude ejercer. De mis colega con las que compartí, un 7 todas, pero aún me indigna como se aprovechan de la buena voluntad de ellas.
Lo laboral hoy en día, nuevamente quede cesante por cierre de las unidades covid. Espero esta vez, sea tan difícil encontrar trabajo nuevamente. Tengo miedo xd
