Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

En el pelambre

Quiero confesar que se me acaba la licencia de post natal y mi jefe me dijo que no puedo teletrabajar, el papá de mi bebé se sacrificara por el equipo y se quedará en casa ya que evaluamos a quien castiga más el mercado laboral por las lagunas laborales.

Aquí lo terrible, para mí el teletrabajo ha sido soñado me permitió llevar un muy buen embarazo, reconectar con mi pareja e incluso me ayudó a sanar problemas de ansiedades y alergias, al saber que debo volver presencial ha vuelto los malos pensamientos y ansiedades, me da angustia volver por el mal ambiente, no quiero volver a ese pensamiento que tenía de ir a trabajar en modo robot y esperar morir pero así me siento, siento que volver presencial es sinónimo de que se acaba todo, y vuelven las ganas de solo pagar todo y esperar la muerte así de tajante sin matices, es horrible trabajar en un lugar que te hace sentir así, no es por la pega en si, son las personas las que hacen que sea básicamente una tortura, no puedo renunciar ni darme el lujo de ' buscar algo mejor' por qué el mercado enseguida te bota al tener un bebé de menos de un año, tampoco quiero perder el seguro de salud y la protección laboral del fuero, se que debo hacer tratamiento posiblemente tenga que volver a tomar ansiolíticos para ir a trabajar y que antes de pandemia llegue a un punto que al estar en la oficina me costaba respirar, se me aceleraba el corazón o a veces en el camino al trabajo me daba un llanto de la nada me iba llorando en el metro

Hay personas que realmente enferman, tratemos de ser buenos colegas, empáticos, por último no vengan con el discurso de somos familia para ir a meterse en la vida del otro, y dejen que las personas ' raritas' hagan su pega sin molestar a nadie, soy la rarita la que no se mete en vida ajena, la que escucha música y no pesca y se queda callada haciendo la pega, mis colegas me han tratado de pesada, poco sorora, y que generó competencia innecesaria por qué los jefes creen que trabajo más por no ir al baño a maquillarme o no meterme en el pelambre...

Gracias por leerme...



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.