Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Salud mental

En estos tiempos dónde no se valora mucho la salud mental sirve mucho poder leer vivencias de personas, que a veces lo están pasando más o menos no mas.

Bueno mi historia se trata sobre la resilencia. Tengo 31 años y me casé a los 27, enamorada con mi pololo de años, nunca me di cuenta que vivía en una relación tormentosa, hasta que el vivir juntos hizo que terminara de abrir los ojos y me diera cuenta cuál era mi realidad. Vivía con un hombre carretero, bueno pal copete, para los amigos, irresponsable como padre, ya que tenemos una hija de 7 años. Durante muchos meses, pensé cómo sería mi vida si me separara, si me la podría sola con una niña, si alguien se fijaría en una mujer separada y con hija, si me la podría contra el mundo sola, etc.

Fueron muchos meses, pensando y pensando. Mi trabajo en esos momentos me hacían depender de mi marido, ya que viajaba mucho, y no tendría quien enviara a mi hija al colegio. Hasta que llegó la pandemia, y todo era homeoffice, clases online. Si bien mi relación de pareja mejoró ya que mi esposo no podía salir a tomar con los amigos y llegar de amanecida, yo sabía que todo era temporal y apenas todo volviera a la normalidad, todo volvería a ser como antes, hasta que llegó la gota que revalsó el vaso, se mandó un espectáculo que me hizo decidir terminar la relación. Me separé. Le pedí que se fuera de mi casa, casa que había comprado solo meses antes, para hacer nuestra vida. Me separé 2 semanas después de que me despidieron del trabajo, y en dónde en plena pandemia las posibilidades de encontrar nuevamente trabajo en el corto plazo era difícil. Pero lo hice igual ...

Pasaron meses, en los que me sentí perdida, sin trabajo y sin marido. Pero todo fue lo mejor que me pudo pasar. Meses después encontré un trabajo aún mejor que el anterior en el que no debo viajar, y puedo pasar todos los días con mi hija, en el que puedo armar una rutina en la que tengamos vida familiar las 2. Estoy conociendo una persona maravillosa, puerta afuera claramente, que es demasiado preocupado, atento y amoroso conmigo, todo lo que no fue mi ex. Ahora estamos en proceso de pensión de alimentos en dónde me alega que yo lo único que quiero es su plata, que es irresponsable como padre. Cada día que pasa, me doy cuenta que separarme fue lo mejor que pude hacer por mi, siempre pensé que era mejor separarse a los 30 que a los 50 en dónde ya se ha ido una parte importante de la vida siendo infeliz.

Cómo consejo para todos los que no son valorados, o se sienten infelices. Hay un mundo de oportunidades, solo hay que buscarlas, ya que no llegan por arte de magia a la puerta, nosotros debemos ir por ellas. Un abrazo de amor y esperanza para todos los que están viviendo un mal momento.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.