En todas partes
El hombre de negro con sombrero también lo veíamos en mi casa. Me impresiona ver tantas confesiones con estas historias. Le conté a mi hermano y quedamos sorprendidos. En nuestra casa de infancia lo veíamos arriba de la escalera. Y no solo eso. Mi dormitorio estaba en el segundo piso y la ventana daba hacia el pasaje y la cama estaba pegada a la ventana. Cuando uno llegaba a la casa al entrar se escuchaba como alguien saltaba de la cama y corría hacia el descanso de la escalera. Y al pasar por abajo de la escalera por el pasillo estaba este hombre ahí. De pie mirando hacia abajo.
Una vez una compañera de colegio se fue a quedar a dormir a mi casa, la mamá era enfermera y tenía turno de noche así que al otro día nos iríamos juntas al colegio. Déjamos sobre el escritorio unos papel celofán que debíamos llevar al otro día al colegio. Le conté a esta amiga la historia de este hombre y ella se río y me dijo que no creía.
A media noche despertó gritando por que algo no la dejaba moverse. Estábamos juntas en mi cama. Al prender la luz ella dice que eso que la apretaba se fue. Tenia mucho miedo y nos tapamos enteras con la ropa de cama y escuchábamos los papel celofán sonar. Al despertar al otro día los papeles estaban todos arrugados sobre el escritorio.
Eramos solo los niños de la casa y los que iban quienes lo veíamos. Al crecer ya no lo vimos más.
