Atormentada.
Confieso que hay algo que no me deja dormir en las noches.
Hace muchos años, trabajando en un supermercado acá en el norte, con la letra K, saque una leche de litro, la bebi y después la rellene con agua y volví a ponerla en las góndolas.
Si tú al comprar la leche y venía pura agua, lo siento, pero no había desayunado.
