Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Desde que me acuerdo mi abuelita tenía un loro en su casa y siempre me llamó mucho la atención de como el lorito siempre la saludaba por su nombre cuando la veía... 'martita... martita...' se le escuchaba muy claro al loro.

Cada vez que la visitaba trataba de enseñarle al loro alguna palabra, pero no me hacía caso, el loro 'pancho' no me tomaba en cuenta. Pasaron los años y como era de esperar mi abuela falleció el año pasado y parece que se acordaron de mi gusto por el lorito y me lo dejaron, no supe bien si era su ultima voluntad o alguna de mis tías no lo quería por allá en su casa.

Los primeros días el 'pancho', era tan simpático como me acordaba, pensé que ya estaba viejito así que duraría poco. Con mi señora vivimos solos en un depto pequeño y lo dejábamos en noche tapado y no molestaba nada.

Hasta que el otro día como a las 3 de la mañana el loro comenzó a hacer mucho ruido... y gritar 'martita... martita... ' y lo fuimos a ver y estaba sin la manta que le poníamos sobre la jaula... y todo alborotado....

Mi señora solo me dijo... este loro ruidoso... ponele un diazepan en el agua para que calme en las noches, pero tuve la mala ocurrencia de contarle que el lorito siempre saludaba a mi abuelita diciendole 'martita... martita...'.... y ahí me dijo... ese loro ctm se va mañana mismo de acá...

Así que ahora me lo traje a la oficina, como mascota de la oficina, por suerte a mi jefe le encantó la idea y ya no me preocuparé que en la noche salude las visitas de mi abuelita...!



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.