La seguridad es importante
En mi tiempo libre hago lucas con mi auto en aplicaciones de transporte y uno de los problemas que tenemos los choferes casi a diario es que suben personas con niños pequeños sin silla de seguridad a pesar que en la aplicación UBxx la gente puede pedir un auto con silla para menores, pero no lo hacen y cuando uno llega al lugar se encuentra con que viajarán con guaguas o niños pequeños.
Según la ley de tránsito llevar a un menor sin silla de seguridad anclada en el asiento trasero es una falta gravísima, son varias lucas de parte, hay suspensión de licencia y en caso de accidente lo más seguro es que una guagua o niño salga volando a la cresta y muera, pero para no tener peleas con los pasajeros y para no perder el viaje ni bajar el puntaje con la aplicación los choferes hacemos los viajes igual no más, evitando obviamente pasar por un lugar donde hayan pacos, total la responsabilidad por la seguridad de los hijos parte por sus padres y si ellos no están ni ahí con llevar silla yo no me caliento la cabeza y hago el viaje igual.
En todo caso hay personas que si andan trayendo su propia silla de niños y la anclan al asiento trasero antes de hacer el viaje, incluso hay gente que no tiene auto pero como son usuarios de aplicaciones y andan en autos ajenos han comprado la silla para viajar con sus hijos, pero estas personas son la minoría y el 99% de los que viajan con menores no tiene silla y les da lo mismo viajar así no más.
Bueno, dicho lo anterior, un día voy a un llamado donde el pasajero es un hombre de unos 30 años con sus 2 hijos de entre 4 y 7 años que retornan a su casa después de haber pasado el día en casa de familiares y el padre era una de esas personas responsables que tenia 2 sillas, una para cada niño, lo que ya mencioné que es poco usual que ocurra, pero este tipo fue muy cuidadoso, se tomó su tiempo para anclar las sillas y para dejar a los niños bien amarrados.
Durante el viaje el padre iba en el asiento delantero, hablábamos algunas cosas y también hablaba con sus hijos cuando en un momento los niños le gritaron entusiasmados al papá que ahí estaba su mamá apuntando con sus manos hacia el exterior y el padre les respondió que si, que ahí estaba su mamita y me dijo que los chicos siempre que pasaban por ese lugar se acordaban que ahí estaba su madre, pero yo no caché que onda y le pregunté dónde está la señora? Y su respuesta fue: “Ahí, en el cementerio, ella falleció y mis niños ya conocen de memoria el lugar y cada vez que pasamos por aquí se acuerdan que aquí está enterrada su mamita”. Y claro, justo íbamos pasando por fuera del cementerio Parque XXX y me dejó para adentro, descolocado y no supe que decirle, ni siquiera me atreví a preguntar de que había muerto.
Llegamos a su casa, el compadre bajó a sus niños, sacó las sillas y yo fui en busca de otro pasajero, pero me quedó dando vueltas en la cabeza el asunto y ahí entendí por que el padre era tan preocupado de tener 2 sillas y de ser tan minucioso para dejarlas bien instaladas para que sus niños estuvieran bien protegidos durante el viaje, porque después de haber perdido a su esposa supongo que tiene una visión diferente de la muerte y no quiere que le pase lo mismo a sus hijos y si una silla de seguridad puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte para él si era importante y valía la pena gastar las lucas para comprar esas 2 sillas, aunque para la mayoría de las personas que viaja con guaguas o niños en taxis o aplicaciones como UBxx, DIxx o BExx ni siquiera sea un tema.
