El amigo
Esta historia sucedió hace ya varios años, pero ahí va!
Durante el verano comencé a trabajar como garzona en un café del centro de mi pequeña ciudad (café sin piernas)...
Este día en particular estaba muy caluroso, por lo tanto no andaba casi nadie en las calles y clientes menos! Justamente llegaron mis jefes con las frutas frescas y yo aproveché de porcionar y guardar con todo ese tiempo libre. Mis jefes me ayudaron, conversamos un rato y al terminar ellos se fueron. Antes de que se fueran les pedí hielo, y me dijeron: a la vuelta traemos! Ok, me quedé tranquila por que tenía algunas frutas congeladas por si a alguien se le ocurría pasar a tomar un jugo fresco.
Paso como una hora y apareció un caballero pelado, se sentó en la terraza y se puso a fumar un cigarro, me acerqué a él y le ofrecí algo, a lo que él me responde: Quiero un jugo de Melón.
Y yo en mi cabeza -mierda, acabo de guardar el melón- No tengo disponible, solo frutilla y piña, le respondí.
- ¿Cómo que no tienes melón? ¿Y eso que está en la mesa adentro que es?
- ES melón, claro, tengo pero lo acabo de porcionar y no esta helado, además lamentablemente se nos acabó el hielo- Le dije.
- Bueno, entonces traigame el jugo de melón! -Me respondió levantándo la voz.
- Ya okey - Suspire mientras me daba la vuelta y caminaba a la cocina.
Agarré el dichoso melón y lo metí a la licuadora. Mientras tanto me puse a buscar en el congelador a ver si encontraba aunque fuera un cubito de hielo... pero nada!
Apague la máquina, le serví el jugo y lo llevé a su mesa con mi mejor sonrisa.
El viejo me recibió el jugo y continuó fumando.
Después de un rato se levanta de su asiento y camina hasta la Caja. - Va a pagar- pensé yo, pero no! Me fue a reclamar por que el jugo no estaba helado.
- Disculpe usted, yo le dije que la fruta no estaba congelada y que no había hielo.-Me defendí.
- Pero como no vas a tener hielo! Estamos en pleno verano, que tontera!- Y su voz comenzaba a elevarse cada vez más- Sabes qué?! Yo conozco al dueño de esta cafetería, lo voy a llamar ahora mismo y voy a hacer que te despidan! Tu no sabes quién soy yo.
Yo ya estaba colapsando de los nervios con sus gritos, pero me mantuve tranquila. De todos modos me pagó el famoso jugo y se fue rápidamente mientras sacaba el celular de su bolsillo y comenzaba a marcar. Lo vi mientras se alejaba con el celular en la oreja, me miraba con una cara de odio que jamás olvidaré.
Como media hora después llega mi jefe y le cuento lo sucedido.
- Ah, ese viejo, siempre se las da de importante. Yo lo saludo de lejos, no más. Las personas se creen que por que conocen al 'Dueño' tienen derechos o atención preferencial.
Después de eso ya me relaje y olvidé el asunto. De todos modos fue culpa de mis jefes que no compraron el Hielo.
Y no, cuando regresaron tampoco trajeron el dichoso Hielo.
