Soy hija del desamor.
Es algo como hereditario en mi familia, tener hijos y abandonarlos. Mi familia es de campo y con la mentalidad de que donde come 1, 2, 3 y más. Crecí con otra familia donde recibí golpes, humillaciones, prácticamente a ellos me regalaron siendo muy pequeña, y no era solo a mi a quien maltrataban también a sus hijos.
Ella dueña de casa y el obrero y alcohólico, por lo que las lucas siempre fueron escasas y se debía compartir todo y heredar lo que a los más grandes ya les quedaba chico (ropa, juguetes). Estudié y ahí también me discriminaban por no vivir con mis padres (era la guacha, la huasa) no solo mis compañeros sino también mis profes me hacían sentir que ahí no era bienvenida. Aún así terminé mis estudios.
Me embarace joven y aborte y eso fue aún peor porque siguieron las humillaciones, por varios años aguanté todo eso hasta que me volví rebelde y ya no dejaba que nadie me dijera lo que debía hacer o no. La relación con mis progenitores siempre fue un lío para mi, quise llevar las cosas en paz con ellos, pero de nada sirvió pues él antes de morir me humilló de la peor forma, diciéndome que quizás ni era su hija. Me dolió oír eso aún después de haberlo ayudado en su larga agonía, solo le dije que cuando se muriera no quería saberlo, porque ese mismo día el había muerto para mi.
De a poco he ido sanando de esos dolores y perdonandome por cada error cometido por no saber distinguir entre un amor bueno y los que solo causan dolor. Hoy en día estoy casada y soy madre. Mi esposo es muy bueno, amoroso y preocupado, cada día dice que me ama que soy su vida su mundo. Sé que lo amo y a mi hijo también, pero a pesar de eso siento que si en algún momento decido irme sería sin mirar atrás.
A veces siento que no vivo y solo sobrevivo. Quienes me conocen me ven fuerte, decidida, casi inquebrantable pero no, por dentro soy frágil y se que mi pasado me atormenta, el desamor de quienes me dieron la vida, el desamor de mi familia. No soy de las que ruega por amor, ni me complico si ya no quieren estar conmigo, sean familia o amigos, como crecí oyendo 'si ni tus padres te quisieron menos lo harán los demas' entonces siento que todos son pasajeros en mi tren.
