Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

La esposa

Creo que soy yo, tal vez sí, tal vez no.

Tal vez soy esa esposa engañada una y otra vez, no voy a justificar el porque sigo aquí, de alguna forma nos va bien y me siento cómoda, soy feliz así.

Respecto a tu confesión si querías que la leyera, la leí, también los comentarios.

Agradezco tus disculpas bastante tarde, aunque no te justifico, muchas veces apele a ti, al daño que me hacías, muchas veces te pregunte si estabas con el y tu negabas todo, pero cada día lo veía alejarse de mi, estar pendiente de ti, levantarme en las mañanas y el que no estuviera a mi lado, el preferir dormir en el auto afuera de tu casa, tan solo para verte un minuto por la ventana, para poder llamarte en la noche, toda esa vida que tenía junto a él, irse por la borda por su amor de juventud, era la primera vez que pasaba o por lo menos que yo supiera, destruiste mi vida, me transformé, empecé a meterme en sus correos, revisar teléfonos, todo que me demostrará que no eran amigos como decían, que no era yo la loca, que el problema del porque se quería ir, porque se iba donde algún familiar aunque lo mandaran de vuelta donde mi, quería saber que el problema no era yo, eras tu, que tú habías aceptado lo que el al parecer espero por tanto tiempo, hasta que lo conseguí.

Me dijo que solo fueron unos meses, pero yo sabía que no y que mientras tu no te alejaras esto no tendría solución, conocía tu historia, tu historia con él desde antes que me conociera, te culpe, te culpe muchas veces por meterte en medio, hasta que te conocí en persona y entendí el porque, apesar de estar haciéndote el escándalo del siglo fuera de tu casa, llamándote por teléfono, siempre me calmabas, eras tan simpática y bonita, de esas bellezas que no pasan desapercibida por donde pasas, admire tu postura frente a la vida, a pesar de odiarte por el daño que me hacías no podía, al final siempre terminaba conversando contigo como si fueras una amiga.

Era extraño lo se, en algún momento te dije , si hubiese sido otro el momento de habernos conocido habríamos sido sin duda amigas, sabía que tu no lo amabas, que porque tu no aceptabas dejar todo el se sentía inseguro, lo vi llorar por ti, escucharlo gritarte al teléfono que no te la jugabas por él, que nunca aceptabas verlo, dejarme botada en un carrete con amigos por partir a tu casa tan solo para tenerte cerca aunque no te viera, yo sufría, pero a pesar de todo seguí ahí, se que tu pusiste termino a esto, se que tu lo mandaste a que se la jugará por su familia y sabía que a el no le gustaba estar solo, y siguió conmigo, tu te fuiste de su vida, sin marcha atrás y sinceramente mi vida volvió a ser la que era... se que el me es infiel pero como dicen son solo deslices, ya no me importa, estudie, tengo una carrera, económicamente esta todo a mi nombre aunque sea de él, si se quiere ir ahora que lo haga, pero se que no lo hará, solo tu podías, pero cuando te fuiste te encargaste que cada día el te odiara un poquito más, yo no te odio, me habría gustado conocerte antes, de alguna forma fuiste mi confidente y a pesar de ser la otra siempre me escuchaste calladamente, me aconsejarte no se el porque, no se, siempre espere que fueras de otra forma y habernos agarrado del pelo peleando, odiarnos, pero no eras asi... eras como un diablo y un ángel en una sola persona..pero no vuelvas a poner mi vida de cabeza...



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.