La exorcisada
Estaba en una época difícil de mi vida, en una relación que hace tiempo había dejado de ser feliz y en un trabajo ingrato y esclavizante. Ese día como por arte de magia, me llamó por teléfono. Era 'Pedrito', ese pinche que sabes que no llegará a nada serio pero que sin embargo te daba un respiro..
Con Pedrito habíamos perdido el contacto hace tiempo ya que respetabamos al otro y si uno de los 2 estaba en pareja el otro no se metía, por lo cual su llamado me pareció extraño. Queria hablar y la verdad es que yo también lo necesitaba, necesitaba a un amigo y Pedrito también.
Fuimos a un bar de bellavista y entre un trago y otro nos desahogamos, ambos teníamos la vida patas para arriba y aunque éramos un desastre en ese momento, creo que nos dimos los consejos necesarios para poder hacer algo con nuestras vidas.
Sin embargo, entre tanta conversación se me pasaron las copas y terminé casi sin poder caminar bien.. Terrible. Pedrito era un caballero y se ofreció a ir a dejarme en su auto a casa, lo cual ahora en perspectiva creo que fue la peor idea posible.
Si amigos, vomite. Vomite y vomite! Los problemas, la pena, mi corazón triste y por ultimo, el alcohol.
El pobre Pedrito me limpio lo más que pudo y me dejó en la puerta de mi casa.
Hasta el día de hoy me acuerdo y sólo digo tragame tierra.. Moraleja: si están tristes nunca combinen tequila, ron y cerveza.
Mención honrosa a Pedrito que tiempo después, me pidió una cita formal.
