La buena educación
Hay muchas cosas que confesar, como siempre errores de juventud, niñez herida y la vida en su constante cambio.
Hoy, solo quiero señalar algo que me molesta y que ha sido recurrente en las últimas confesiones (y no, no hablo de las relaciones sentimentales), el ego, el materialismo, el egoísmo y la poca empatía en algunas situaciones.
Saben lo poco que me importa que tengan un auto, una casa o el trabajo mejor remunerado si no tienen un buen corazón o empatía con quien lo necesita. Recuerdo un hombre que relataba todas sus cosas materiales y decía “bien”, no entendí a qué se refería con “bien” si de lo único que intentó hablar fue de plata, nunca supe su edad o ideales, solo leí a una persona vacía y materialista.
Quizás juzgo mal y muy duramente, pero eso me molesta porque lo veo siempre, es feo eso, sinceramente para hablar de plata lo hablo con mi jefe cuando quiero un aumento de sueldo, o con el banco cuando quiero un hipotecario, pero es tan mal visto en una persona hacerlo cotidianamente.
Comprendo que quizás son logros que quieren resaltar, que les han costado, pero es necesario ser así?
Yo no provengo de cuna oro, pero se me enseñó que es de mala educación hablar de dinero y al parecer no a todos se lo enseñaron.
Por favor, cuando uno conoce o quiere conocer a alguien es a ese “alguien”, no a su billetera o posición socioeconómica; seamos reales, hablemos desde el corazón, desde los miedos y sueños, dejemos de ser tan pelotudos!
