Mirándonos el ombligo
Soy educadora diferencial, soy mamá de un niño chico (5 años) es marzo y ya estoy chata, todas mis clases topan con todas las clases de mi hijito, todas las semanas nos dan indicaciones distintas, hacemos mil informes que dps no sirven porque dan una nueva indicación, vamos de cuarentena en cuarentena, los 'colegas' nos miran en menos, nos pelan, nos critican, etc no duermo, todo lo que como me hace doler la guata y da náuseas, quiero que termine el año y aún ni comienza.
El papá de mi hijo bien gracias, con suerte lo ve un par de horas al mes, y SI tengo vocación y NO, no estudie para esto, las clases virtuales no sirven (menos con alumnos vulnerables donde la mitad no tiene internet y con suerte para comer) y el teletrabajo, con niños chicos y la casa a cargo es una porquería, pero no puedo darme el lujo de dejar de trabajar y menos en las condiciones en que está el país, dónde sé que debo agradecer tener una pega, pero solo quiero llorar y mandar todo a la cresta, eso, gracias por leerme y ánimo a las profes, sé que todas estamos en las mismas, aunque mucha gente crea que pasamos el día mirándonos el ombligo :/
