Me divierto mucho leyendo varias de las confesiones. Es por ésto que me animé a escribir la mía. Resulta que trabajo en una cadena de restaurantes internacionalmente conocida por su cajita feliz. Llevo casi un año en uno de los locales del sur de Chile, me llevo bien con la mayoría y he logrado formar amistad con varios. El caso es que soy gay y bueno, hace 3 meses llegó a trabajar un niño al local, es alto, rubio, delgado y con ojos hermosos. Tiene 19 años y yo 25. El tema es que desde que llegó nos caímos bien de inmediato. Nos reíamos y conversamos de diversas cosas. El es hetero hasta donde yo sé, porque pololea con una niña muy guapa, incluso hemos salido varias veces en grupo. Igual éste niño es muy amable conmigo, siempre me saluda con un abrazo apretado y un beso en la cara. Confía mucho en mi y me ha contado cosas que según dijo no se las cuenta a cualquiera. Yo estoy un poco mal aún por mi ex, pero éste niño me hace olvidarme de todo el mundo con sus abrazos. Nos hemos juntado a comer y tomar helado un par de veces solos y me pide consejos respecto a su vida personal y yo se los doy. Claro que nunca con el ánimo de joder su relación. Porque se ve feliz pololeando. Creo que desde un tiempo hasta ahora se ha vuelto mi Amor platónico. Me confunden sus abrazos laaaargos y que me ponga corazones en el chat de whattsapp cuando me agradece por algo o cree que soy tierno. Aclaro que no quiero quitarle el mino a nadie ni homosexualizarlo. Es solo que me confunde con su simpatía, sonrisa y como me trata. A nadie más en el trabajo trata como a mi, ni siquiera niñas y éso es lo que más me descoloca.
Buena página y cambié algunoss datos para que no me cachen.
