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La Mujer Ideal.

He leído muchas confesiones en este grupo (y en otros) sobre mujeres cansadas de la mala actitud de sus parejas, de su poca disposición, flojera y falta de motivación por hacer cosas del hogar. Hay hombres que piensan que basta con trabajar de lunes a viernes de 8 a 19 hrs y que con eso ya tienen más que cumplido su rol en el hogar. Pero... no pues perrito, ya no estamos en los años 50.

Antiguamente a la mujer se le criaba para ser dueña de casa, sumisa y obediente del marido. Aguantarle un par de cachetadas y gritoneos de vez en cuando (incluso infidelidades) Tenerle las camisas planchaditas y desmugradas, servirle la comida calentita (y recién hecha) a penas ponía un pie en la casa y sentarse junto a él para verlo comer, escuchando todo lo que tuvo que hacer durante el día.

En algún momento de la historia esto cambió, la mujer se decidió a ser más que la esclava del marido y se dio cuenta que ella también se podía realizar como persona. Pero...los quehaceres siguieron recayendo en la mujer (pues era SU rol, para el que fue diseñada y criada) y el hombre continuó desentendiéndose del aseo, la cocina, el planchado. Siendo que ahora ambos tenían las mismas tareas fuera del hogar, la balanza continuaba desequilibrada.

Con el pasar de los años esas mujeres que tomaron doble rol educaron a sus hijos e hijas por igual, haciéndolos partícipes del orden y aseo de la casa (o al menos de sus habitaciones) otras en tanto continuaron dándole la preferencia de la comodidad a los hijos, mientras a las hijas se les enseñaba a cocinar y a hacerse cargo de los hermanos más pequeños. Los hombres se las siguieron llevando 'peladas'
Y justamente ahí estamos nosotras, las que nos dimos cuenta que INJUSTA es la vida, que la balanza siguió desequilibrada y JAMAS vimos un movimiento a nuestro favor.

Ahora peleamos con esos hijos que venían televisión en el sofá mientras sus hermanas pasaban la aspiradora, escoba, la cera, el chancho. Esos son nuestros maridos, parejas, pololos, novios, peor es nada.

Y aunque algunos sí abrieron los ojitos y se percataron que las cosas tienen que ser de a dos (por que los dos viven en la casa y es responsabilidad de ambos lavar la loza, calzoncillos sucios o recoger las toallas del baño, por ej) otras en tanto aún intentamos terminar de 'domesticar' a esos salvajes de pelo en pecho que parecen no entender que quien mea baja la tapa, que la ropa no va en el suelo si no en la cesta de ropa sucia, que el plato no va a llegar mágicamente por teletransportación desde la pieza al lavaplatos, o que si faltan vasos es por que los tiene en el escritorio y por su puesto, que el tupperware (o viandas, cajita, pote) no tiene patitas para salir solo del bolso que trae del trabajo.

Sigamos compañeras, podemos ganar esta lucha! No todo está perdido en este mundo, pero por sobretodo les digo 'todo tiene un limite' no aguantemos weas ni malos tratos, aprendamos a poner límites de lo que es soportable y lo que no. Seamos claras, no se callen nada, nadie es tan bacán como para no poder vivir sin él. Nadie la tiene de oro ni de platino, y como dice mi hermana 'siempre hay alguien que la tiene mejor'.

Seamos nuestra propia mujer ideal, no estamos para complacer a nadie, solo a nosotras mismas!

¿Estamos?



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