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Mi Final feliz

Partamos bien del inicio, mi vieja era una mujer bien empoderada para su época, me crio como para no desobedecerla y siempre respetar a las mujeres y bajo la premisa de que todos los hombres son un peligro, al punto que nunca me creyó nada, todo el apoyo al 100% con mis hermanas, aunque ellas fueran las que estaban mintiendo o haciendo las cosas mal, y como mi viejo trabajaba todo el día era re poco lo que se metía.

Recuerdo mas de una oportunidad en la que por defenderme las empuje y les encargo la saca de chuca que me llego, o las veces que me dejo de hablar, incluso me hacía pedirles perdón por haberme defendido.

A medida que fui creciendo, mis parejas tenían un perfil similar al de ella, me mandoneaban y trataban como el hoyo y como la costumbre ya había echado raíces para mi era casi normal, mi familia me preguntaba porque aguantaba esos tratos (ahora tengo la respuesta después de mucho concientizar el como me criaron, y es porque mi vieja me enseño a ser así y ahora le molestaba).

Jamás me consideré pintoso ni canchero, de hecho, no tenía mucha personalidad y era bastante tímido, pero con los años me di cuenta y me hicieron ver que era bien parecido y de la cantidad brutal de penales que nunca supe que tuve con niñas bien guapas y simpáticas, no por mi personalidad si no que por mi apariencia ya que como dije no tenia mucha personalidad con las mujeres y hasta ahora soy una especie de antigalan.

Entre todas las parejas que tuve, fui papa, queriendo y no queriendo serlo (si uno no se cuida sabe a lo va, lo demás es excusa) y como corresponde me hice cargo de mi hijo y trate de hacer una familia, no por amor sino porque creo que era lo correcto y lo que me habían enseñado, cuento corto, puros dramas partiendo que iniciamos en la casa de mis viejos y ella no era muy simpática con el resto de mi familia salvo con mi viejo (yo creo que por un tema de $$$) entre peleas y peleas salió otro hijo y para no dar mas jugo ni incomodar mas a mi familia en su casa nos fuimos a arrendar un lugar, yo la quería mandar lejos, pero entre la amenaza de que no vería a mis hijos y el convencimiento de mi familia a intentarlo (o quizás sacarla de la casa) se intento, pensé que las cosas mejorarían pero no, empeoraron de una manejara brutal, ella no quería ni que yo ni mis hijos viéramos a mi familia, ¿Cómo es posible que haya tenido que ir a escondidas con mi hijos a ver a mis viejos, como alguien que paso una infancia de mierda puede hacer eso?, en esa época trabajaba y estudiaba y no tenia nunca ganas de llegar a “casa”, solo volvía por los niños. La relación era una mierda, un asco y una farsa, jamás en mi vida me sentí tan menoscabado, ninguneado y pisoteado que el periodo que estuve con ella, debo reconocer que en algún momento ya me aburri de tanto malo trato y comencé a sacar y levantar la voz, pero la de ella siempre fue mas fuerte y hasta golpes me tuve que mamar, ganas de devolverlos no faltaron, pero si lo hubiese hecho el mal nacido seria yo. Uno con el tiempo se cansa de no ser querido y llego un ponto en el que busque una salida y comencé a hablar con otras mujeres, con una en particular estábamos siempre al casi casi, pero no alcanzo a pasar nada, pero íbamos derecho para allá, y mi mal llamada pareja revisando el teléfono paso lo que tenia que pasar, se desato el infierno y no negué nada ni pedí disculpas, de hecho salió todo el ahogo que tenia por años y se termino todo de la forma mas cobarde, queriendo sin querer. No me arrepiento de que se haya acabado, fue un alivio, pero los hijos son lo que duelen, y como generalmente pasa, los hijos terminan siendo una herramienta, después de eso no los vi por mas de 1 mes porque no sabia donde estaban, ella se fue de Santiago y apenas supe donde estaba fui a ver a mis hijos, aun recuerdo la cara de espanto cuando me vio llegar, desde ese entonces sagradamente viajaba cada 15 dias a verlos, aunque 2 dias es muy poco para estar con ellos jamás deje de hacerlo, pague las pensiones y jamás me atrase.

En ese tiempo me di cuenta de una realidad que aun me llama la atención, una mujer con hijos es aceptada mucho mas que un hombre con hijos, somos un cacho para las mujeres.

El tiempo paso, rehíce mi vida, encontré una pareja a toda raja, y tenemos un hijo. La mama de mis hijos también rearmo su vida, pero su forma de ser le paso la cuenta y quedo la embarrada, me traje a mis hijos a vivir conmigo mientras ella ordenaba sus cosas (casi 2 años siendo sostenedor con 0 apoyo económico de ella) y cuando se los quiso llevar pelie la custodia.

Ahora después de mucho años ya no viajo, no pago pensión, vivo feliz y querido en compañía de la familia que arme y por la que tanto pelie aunque me los hayan querido quitar y hasta no dejar que me reconocieran como papa.

Así que queridos amigos, en mi camino he conocido a muchos que han pasado por lo mismo o cosas parecidas, pero por los hijos se pelea, cansa a morir y a veces faltan fuerzas, ganas y lucas para seguir peleando, pero de que se puede se puede, yo lo pase y afortunadamente encontré a alguien que siempre me dio fuerza y comprensión. Y gracias a ella, mi familia y amigos puedo decir que soy feliz de lo que he logrado.

Saludos y gracias por leer



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