A propósito del reclamo que realizó una señora a la Clínica Bicentenario respecto del actuar de un enfermero, he querido contarles mi experiencia. Disculpen lo extenso, pero quiero que se entienda la situación.
Soy enfermera y trabajo en una urgencia de un hospital público. Hace unos días me tocó realizar un examen de sangre a un bebito de tan solo 8 días debido a que se encontraba muy 'amarillo'. Antes de proceder, le pregunté a la madre de por qué los exámenes, a modo de romper el hielo. Ya noté que estaba muy inquieta, le consulté si era su primer niño y de no serlo si a sus otros hijos le habrían tomado alguna vez exámenes. Ella me respondió que el niño había sido prematuro, que no era el primero y que los otros sí habrían pasado por esa situación, pero no tan pequeños. Por lo anterior, le sugerí que no mirara el procedimiento, que posara al niño en la camilla, y comenzaron los reclamos porque se puso a llorar. Frente a eso le digo: 'tranquila, el niño está llorando porque siente, está vivo y es normal que reaccione frente a los distintos estímulos', ella se corrió y comenzó a deambular por el pasillo.
Generalmente cuando vamos a tomar exámenes, dejamos una vía venosa y de ahí tomamos la muestra por si el niño la llegase a requerir después, así se evitan más 'pinchazos' innecesarios. Por lo cual miro su manito, la ligo para que la venita que estaba visible se injurgitara y procedí. Resulta que no lograba canalizar la vía, mientras la madre me gritaba que dejara de pincharlo 'una y otra vez'...ya no tan solo me gritaba, sino que me empapeló a garabatos por lo cual procedí a retirar la vía y traté de hacerle entender que fue un solo pinchazo y que sólo trataba de canalizar para evitar volver a puncionar. Al bebé sólo le quedó la marquita del pinchazo en su manito, nada más. Luego, realicé un segundo intento, logro llegar a su venita, pero me dio una muestra insuficiente sumado a que esta colapsó. Ofensas iban y venían, ella no entendía razones de por qué esto puede suceder, por lo cual le dije que tomara al niño en brazos para que descansara y que pediría colaboración a otra colega con mayor experiencia para realizarle el examen, además que por ética y política, puncionamos hasta 2 veces a un niño. Finalmente le toman la muestra, pero quedó sin vía venosa.
A qué quiero llegar con el relato de mi experiencia, y es que siempre hay dos versiones para una misma historia. Esta señora, madre de un bebito que fue prematuro y que estuvo en la neo, me dijo que a su niño allá le tomaban exámenes y 'ni lloraba'. Seguramente ella no iba comprender y no comprendió que durante su hospitalización el pequeño quizás tenía un catéter y que de ahí extraían las muestras, además, en las neo también cuentan con otros métodos de extracción de muestras menos invasivos. Por otra parte, pese a mis intentos fallidos de explicar, tampoco comprendía que tan solo lo puncioné 2 veces y no miles de veces, porque quizás su nivel educativo era inferior y su forma de enfrentar su molestia era a través de la violencia, por lo cual de ninguna manera me escuchaba.
Lo anterior, me hizo reflexionar y me pregunto...¿qué pasaría si la mamita cuenta solo su versión?, ¿qué pasaría si me empiezan a funar por internet, sin conocer mi versión, siendo que jamás maltraté a nadie? De verdad me da terror, porque las redes sociales son muy poderosas.
Si cuento esta experiencia, no es, en lo absoluto, para echar abajo el reclamo de la señora, que por cierto en los comentarios se identificó. Quizás efectivamente el colega tuvo un mal día y su actitud no fue la mejor, pero sí me gustaría divagar en el actuar del colega y creer que le afirmó con fuerza su manito para intentar salvar dicha vía (y evitar un nuevo pinchazo) y al 'salirse' una vía venosa, si es que efectivamente estaba en venita, sangran como locas.....quien sabe. Respecto al ladrido, eso no tiene explicación....eso sólo se me pasaría por la mente...a lo mejor, tal vez, decirlo a modo de broma con familias que ya me tomaron confianza.
En fin, un saludo a cada uno y gracias por leerme. Espero de corazón se aclare la situación de la señora.
