Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Mama fofa

Estuve un año y medio con licencia después de tener a mi guagüita, periodo en el que me dediqué a maternar con altos y bajos como la vida misma. Durante mi embarazo subí 18 kilos que con mucho sacrificio logré bajar (yendo a nutris, tomando tratamientos estéticos y haciendo un sin de cosas) porque primeramente quería sentirme bien conmigo misma, tengo 30 años, así que no quería la maternidad acabara con la mujer detrás de la mamá.

El problema fue que hace un par de semanas volví a trabajar, llena de ganas y bien motivada, porque cuando una no nace millonaria tiene que seguir trabajando. La cosa es que apenas llegue a trabajar comenzaron los comentarios, o mejor dicho las opiniones sobre mi apariencia que jamás pedí: - oye que quedaste flaca... ah es que todavía dai pecho, espera que dejí de dar teta porque te va a quedar la caga... oye que estay buena comer, yo que tú me preocupo... oye y si se te caen las tetas y bla bla bla.

Sumado a las miradas inquisidoras de mis compañeras hacia mi ropa, mi calzado, mi cabello, mis uñas sin hacer y mis ojeras evidentes de mamá soltera que lacta a la guagua de más de un año. Y sin contar los comentarios respecto de mi separación, situación que guardo en la más profunda reserva, pues no me gusta ventilar mi vida privada.

Me he sentido tan incómoda con mi apariencia, tan afligida porque siento que entre mujeres se nos exige y se nos mariconea tanto; No tener ojeras, no estar ni gorda ni flaca (porque te pelan igual) y cambiar las pilchas todos los días como si fuera pecado repetir el pantalón. En fin, siento que ese tema me estresa más que el trabajo mismo.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.