Hasta que los conseguí
Hace años cuando estaba estudiando, trabajaba el un restorán de garzona (era la única) las señoras de la cocina me pidieron de entrada la mitad de las propinas, a lo cual no accedí, ya que yo trabajaba full y me pagaban como part time.. paso el tiempo y el pago del sueldo ( con el que pagaba parte de mi instituto) siempre llegaba después de la fecha. Por ello siempre pagaba atrasados mis estudios y me tocaba multa por morosidad con las propinas siempre me mantuve para no ser carga de mi vieja a de más de complementar el resto del monto de la mensualidad costeaba los pasajes, comida, carretes y hasta mis puchos.
En fin un día me aburri y reclamé el reetrado en el pago y en vista que no había solución fui a la inspección del trabajo y ahí va el punto de la confesión, conte todo ... Sobre mi horario, el contrato trucho y varias cosas más.
Pasaron los días y llegó el fiscalizador, el viejo ct... Tomo desayuno en el local converso con la dueña y se fue, nada cambió ni una multa pasaron. Ahí fue donde me enoje y volví a la inspección del trabajo y la señora que me atendió me dijo ' el fiscalizador ya fue' y ahí le dije si, pero el caballero se dedicó a puro comer y conversar ... Lo compraron con un desayuno piñufla por qué yo misma lo atendí. Ahí quedó la señora con cara de UPS!
Pasaron los días y volvió a ir el fiscalizador... El mismo viejo de Mier... Pero se hizo justicia esta vez, paso multa y un montón de de dramas para el local, me terminaron echando. Pero acá estoy titulada con trabajo estable y una hermosa familia.
La moraleja es que si van a la inspección y no hacen nada como en mi caso... Vayan a hinchar pelotas otra vez, para que así los empleadores aprendan de una vez que los trabajadores no son esclavos.
