A principios del 2000 teníamos un jefe que se tomaba lo que dejábamos en le heladera sin poner un solo peso. Cansados de deja gaseosa y al otro día tener que volver a poner dinero, agregue un buen chorro de pis adentro del cuarto de botella de Coca y como si nada la guarde de nuevo en la heladera.
A la mañana siguiente, como si nada la botella vacía estaba en el basurero y nadie dijo nada de nada. Por sentirnos culpables, el gordo Carlos y yo seguimos pagando diariamente la Coca hasta que me fui en 2003, sin siquiera cuestionar nada...
