Falta más inclusión
Soy profesora con 20 años de carrera pero ahora estoy cesante, así que decidí emprender. Para hacer envíos a región es siempre quien recibe el paquete quien decide por que empresa se hará el envío. He tenido muchos problemas con la empresa que su segundo nombre es ' ...de chile'.
Atienden pésimo. A veces no hay sistema, los paquetes demoran en llegar, dicen que pueden entregar en domicilio pero después dicen que no cuando el paquete ya se ha enviado.
Bueno, hoy fue uno de esos días de envío a región. Llegue no estaba habilitada la maquina que da números así que quienes atendían tenían que averiguar quienes eran atendidos por orden de llegada. De repente en una caja veo un letrero impreso donde se veía el dibujo de una oreja. Cuando me acerqué al módulo de al lado para ser atendida veo que ese letrero tamaño carta decía en letra número 10 'soy sorda' y me alegre por la inclusión.
Al minuto empezó el caos. La mujer sorda trataba de explicarle algo al caballero que atendía y sentí su frustración al no poder comunicarse. El caballero me mira y me dice 'no entiendo nada' y yo le muestro el cartel a lo cual el caballero sacó sus lentes y se acercó entrecerrando los ojos para poder leer y darse cuenta que estaba frente a una persona sorda. Yo miro a la señora que me estaba atendiendo a mi y le preguntó si había alguien que la pudiera ayudar. Y se empezaron a movilizar pero nadie se podía comunicar con esta persona sorda que su cara de frustración me angustio mucho.
Hasta que finalmente a una de las trabajadoras se le ocurrió preguntar al caballero que quería lo empezó a atender y esta persona sorda quedó totalmente excluida.
De vuelta a mi casa recordé cuando hace más de 20 años en mi primer trabajo como profesora llega a mi aula un niño con síndrome de down a completar el número 42 de mi lista.
Antiguamente los profesores no trabajábamos con asistente de aula ad6i que era yo con estos 42 niños , 1 con necesidades educativas especiales.
Resultado?? : me fue muy frustrante tratar de incluir a este niño, por que obviamente aprende a otro ritmo. El se frustraba también y se sacaba el pelo a mechones y yo con mi mejor disposición pero sin poder hacer mucho. Había días que mi hija de 12 años me iba a ayudar por las mañanas antes de irse al colegio y ella se dedicaba 100 % a este niño pero más que nada en sus necesidades básicas. Acompañarlo al baño. Estar con el en el recreo. Ayudarle a comer su colación. Las clases eran un caos pero logré en parte poder dar en algo una atención personalizada para este adorable niño. Andaba conmigo para arriba y abajo ya que la misma socialización con otros niños era complicada para el. La gota que derramó el vaso fue cuando se frustraba a veces se orinaba o defecaba y ahí estaba yo cambiandole ropa y lavandolo. La solución del colegio?? Hacer que la tía del aseo lo limpiara cuando el lo requería obviamente ella lo hacía no con la mejor cara porque no era parte de sus funciones.
La mamá optó por llevárselo sin antes gritarme en mi cara que yo era ineficiente y sin vocación.
Hace 5 años llego a mi sala una joven down. Yo ya trabajaba con auxiliar de aula y ella se dedicaba a su cuidado. Pero igual fue dificultoso. Ahora veo a tanto técnico en educación diferencial buscando trabajo que ahí me pregunto como no se les ocurre contratarlos para las salas donde llegan niños con necesidades educativas especiales.
Mientras escribo esto recuerdo a la persona sorda de hoy su cara de tristeza, su frustración.
Llevo 20 años escuchando sobre la inclusión y no avanzamos absolutamente nada!!!
