Camino infinito...
Mi vida, como la de muchos aquí no ha sido fácil.
Sufrí maltrato y abuso de todo tipo desde niña, mis primeros recuerdos comienzan a los 4 años más o menos, con mi mamá intentando matarse y yo aferrada a sus piernas suplicandole que se detuviera... Marcas en mi cuerpo de sus golpes, pero las heridas más grandes las guardo en mi memoria traidora, que me los trae como una cinta de película a revivir por las noches.
Intenté acabar con mi vida muchas veces, juro por Dios que nada me ataba a esta perra vida, pero a los 20 años quedé embarazada, y ser mamá me dio la felicidad, el amor, las fuerzas y la esperanza que nunca tuve antes, ese día decidí que Jamás, nunca jamás mi hijo pasaría nada absolutamente nada de lo que yo pasé. Desde entonces me he sacado la cresta por mi hijo, hice una burbuja para el, donde jamás me ha visto llorar y donde he logrado que sea un niño feliz y amado, por sobre todo, protegido.
Entré a la universidad y me fue muy bien, este año al fin recibo mi título.
Y lo laboral?... El año pasado gracias a la pandemia conseguí un trabajo donde me pagan bien (gracias a mi carrera), con el que vivo bien y cubro gastos, pero tampoco me da para ahorrar, me encanta lo que hago, pero, el gran pero es que dependo de mi mamá para que cuide a mi hijo, su papá también trabaja, y ahora le está yendo muy bien, incluso yo podría dejar de trabajar pero me aterra depender de él económicamente, no es un mal hombre en el fondo, cuando está de buenas, pero es tacaño a morir.
Y mi mamá, claramente es mucho mejor como abuela que como mamá, ama a mi hijo, sin embargo, no hay día en que no me haga sentir que le pesa cuidarlo, que tiene sueño, que está cansada y un sin fin de cosas, y no la culpo. Mi hijo no es su responsabilidad, pero no tengo a nadie más, no confío ni en mi sombra y de solo pensar en dejar a mi hijo con una extraña pagándole me causa un terror que no les puedo describir.
Ella sabe que no tengo a nadie más y también sabe que con mi sueldo pago la universidad, y siempre le ha encantado que uno dependa de ella, ya sea económicamente (cuando vivía con ella), o en este caso para que cuide a mi hijo.
A veces siento que lo disfruta.
Me siento frustrada, quisiera irme al fin del mundo con mi hijo y no ver a nadie nunca más.
En un mes tendré que dejar mi trabajo, y volver al calvario de depender de un hombre que emocionalmente me ha hecho muchísimo daño, hasta que tenga mi título y consiga un trabajo.
En mi vida lo único bueno ha sido mi hijo y solo por el sobrevivo, pero tengo pena. Siento que este camino por superar todo lo que me ha pasado ha sido infinito.
Hoy quisiera haberme quedado en la cama llorando, pero aquí estoy armandome de valor para pasar a buscar a mi cachorro después del trabajo y vea a su mamá fuerte como siempre.
Perdón lo extenso, aunque nadie me lea... Escribir siempre me ha servido...
