Mucha violencia
Algo que me impactó cuando llegué al lugar donde trabajo, es la alta cantidad de mujeres golpeadas por sus maridos/parejas.
Es algo tan normalizado, que ya a nadie le asombra.
Todas las semanas se escucha: '¿sabes por qué no vino la secretaria hoy? Porque el marido le sacó la cresta, entonces está con la cara moreteada y le dieron licencia'
Lo que más me impacta es que no son solamente señoras mayores, sino que también mis colegas jóvenes de 20 años que pololean con tipos de la misma edad.
Quedé muy mal cuando supe que a una colega joven que vive con el pololo andaba toda moreteada y ella defendiéndolo.
Otra colega le hizo una funa al pololo por facebook contando toda una historia de violencia, de denuncias, subió fotos de su brazo ensangrentado. Y a la semana siguiente cambió su estado de facebook a 'comprometida' y publicaba fotos de sus vacaciones con el mismo pololo en Cancún.
Por un lado, yo podía entenderlo de minas que no tienen los medios económicos para vivir solas, por eso aguantan que las humillen de esa forma.
Pero quedé pal hoyo cuando supe que a una gerenta, una señora de + de 40 años, que tiene un sueldo de más de 10 millones mensuales, el marido le pegaba también y casi todos los meses llegaban con los ojos morados y ensangrentados.
Curioso es que TODOS lo sepan y es como normal.
Sin exagerar, les cuento que en un área completa (finanzas) a todas, TODAS las mujeres que trabajan ahí son golpeadas por los parejos.
Le conté a mi mamá que trabaja en un hospital y me dijo, con la mayor naturalidad, que donde ella trabaja es 'normal' que les den licencia a las chiquillas que atienden público y que los lunes llegan con la cara moreteada por que el marido las golpea. Excusando que 'si atienden público no pueden estar moreteadas', así como que fuera super normal.
Afortunadamente nunca vi en eso en mis padres, creo que sí fue el caso de mi abuelita materna, y yo ahora no tengo pareja, pero mi primer pololo sí era violento y una vez me zamarreó en un lugar público y en otra ocasión me agarró del muslo y con su mano me apretó tan tan fuerte con rabia porque un amigo me había enviado un mensaje que decía 'hola'.
Fuera de eso, afortunadamente, no he tenido pololos violentos, pero me llama mucho la atención que sea tan habitual, tan normalizado. Con mis colegas hemos sacado la cuenta, y de todas las mujeres que trabajan aquí, el 80% son víctimas de violencia. Todos sabemos, pero ellas viven como si fuera algo super normal.
