Adicción en la pega
Siempre los leo y me llamó la atención el chico que no sabía si estaba bien pegarse unos saques en la pega.
Acá va mi historia.
Soy joven, tengo dos hijos pequeños, terminé mi carrera y empecé inmediamente a trabajar. Mi desempeño como estudiante y trabajadora siempre sobresalía de los demás en un aspecto positivo.
Como mi primer trabajo y recién terminando la relación con el padre de mis hijos; me empecé a juntar con compañeros de pega para distraerme un poco. El punto es que se me fue de las manos. Siempre me gustó tomar mi copete. Pero ahora me la habían presentado. La famosa cocaína. Al principio era solo en las juntas de colegas. Después sola en la casa y terminé jalando cada 10 minutos en la pega.
Para que decir que se me iba todo el buen sueldo que recibía en droga y alcohol. Cuando no tenía iba a parar al hospital porque la abstinencia hacía estragos en mi cuerpo. Tiré mucha licencia hasta que decidí cambiar de región para salir del hoyo al que me estaba metiendo. Por desgracia, fue peor. Tenía otra pega que me pagaban aún mas, por lo tanto, el consumo fue aún mayor. Perdí pega, amistades y casi pierdo a mis hijos. Pedí ayuda a mis padres, que cabe destacar, jamás me dieron un mal ejemplo de ninguna índole. Aún así me apoyaron.
Terminé internada en un centro de rehabilitación. Cumplí con todo mi tratamiento. Recuperé mi vida poco a poco. Ahora ya es parte del pasado. Pero es una parte de mi vida que no se la doy a nadie.
A qué voy con mi historia. En el trabajo es muy común el uso de drogas pero no hay para que arriesgarse ya que uno no save el nivel de adicción que pueda tener. Hay gente que consume pero es capaz de llevar una vida normal. Para qué arriesgarse a perderlo todo por un vicio que jamás dejará algo positivo en tu vida ni a tu alrededor.
Soy afortunada de haber podido recuperarme. Pero la mayoría de las veces el que entra en el vicio no sale para contarla.
Así que, amig@, salga de ahí antes de que sea tarde.
