Con la boca llena
Trabajo en callcenter me gusta mi trabajo y poder ayudar a mi interlocutor el problema está en que a veces llaman personas y mientras hablan están devorandose un durazno o por lo menos eso me imagino o almorzando a la oreja de uno y para que les explico lo desagradable que es.
Así que mi confesión es más una petición, si usted es de los que llama a la hora de almuerzo para hacer sus consultas suelte el platito un rato, esta ejecutiva y seguramente más de algún colega se lo vamos a agradecer.
