Me arreglo el turno
Hace años, yo trabajaba en un supermercado, sábado con el agotador turno intermedio. Verano y fin de mes. En fin, día de locos.
Tipo 7 de la tarde, se me acerca una pareja de abuelitos, ella dulce y sonriente y él mirando todo como con odio.
Ella me dice: joven ¿a qué altura están las tazas de baño?
Yo procedí a poner mi mano a la altura de las rodillas y le dije: así más o menos, señora... usted se sienta y queda lista.
La abuelita se rió a carcajadas... mientras que el viejo me agarró a garabatos.
La señora retó al viejo por amargado, mientras me agarró los cachetes y me dijo que nunca perdiera el buen humor, porque si no me vería feo y arrugado como... e inclinó la cabeza hacia el viejo. Jaajaajaj
Ahí le dije a la abuelita que los artículos de baño ya no los vendíamos y que fuera al Jomcenter que estaba al frente. Me cerró el ojo sin dejar de reírse y se fue.
Le alegré la salida y ella me arregló el turno.
