El jefe california
Después de titularme de mi carrera, me puse a trabajar en lo que fuera mientras encontraba pega. Por esas casualidades de la vida, encontré trabajo en una conocida empresa de transporte de pasajeros como cajera. Ganaba el mínimo, la pega era piola excepto los fines de semana donde la gente se convertía en energúmenos, pero eso es otro cuento. Durante mi tiempo ahí, varias colegas me comentaron algunos chismes.
Siempre se decía que un par de compañeras de trabajo, muy amigas y cercanas, solían robarse la plata de las cajas. Me tocó un turno justo con una de ellas y adivinen... a la pajarita le faltaban 10 lucas. Altiro sospeché de ella y su cómplice, que anduvo dando vueltas en nuestra oficina. Cagué por weona no más y pa la otra anduve más viva. También lo hacían con los clientes. Cuando la gente cambia un pasaje, por a veces se generan diferencias en el precio, a favor o en contra del que compra. Estas chiquillas siempre se quedaban con los vueltos. Para año nuevo, como la gente anda media ebria aún, se hacían la América.
Así que si cambian un pasaje en esas empresas de buses verdes o morados, preste atención a ese detalle.
Por último y lo que más se comentaba en el terminal siempre tenía que ver con los ascensos. La jerarquía constaba desde lo más bajo a las cajeras, luego las encargadas de turno, la jefa del terminal y el jefe de zona. Este último personaje era un viejo verde enfermo de fresco. Le gustaba llamar a las colegas a su oficina a solas, tenía algunas favoritas. Dentro de esas personas se encontraba una encargada de turno, una mujer seria, un poco pesada, pero que se centraba en su pega. La tipa tenía unos 4x años, pero se veía estupenda, era super deportista.
Obviamente entre ella y el jefe california había onda. A veces el descarado iba a la oficina y ahí mismo, en frente (o de espaldas, porque estábamos atendiendo o haciendo que atendíamos) le rayaba la pintura a la susodicha. Los agarrones, besitos cuneteados, risitas coquetas y toda la wea iban y venían, realmente era muy incómodo. Con el tiempo esta persona fue ascendiendo, pasó de encargada a jefa de terminal por reemplazo. Finalmente, el jefe confiaba tanto en sus capacidades que la recomendó para un puesto de jefa en el terminal de Pajaritos, donde la vi una vez justo cuando iba a tomar un bus de la competencia.
Por intermedio de una amiga, supe que después al viejo lo echaron, porque además de caliente era terrible flojo. Y la colega sigue de jefa, al menos a ella le fue bien xD
