Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Mi enfermedad

Hola compis

Tengo 34 años, vengo de una familia humilde y esforzada.

Soy la última de la camada.

A los 13 años fui violada, tuve muchos intentos de suicidio. El caso quedó en nada. (Secretos de familia decían).

A los 16 comencé un pololeo con un gallo 10 años mayor que yo... (Piensen lo obvio).
De esa 'relación' Tuve un aborto espontáneo. Este gallo fué un maldito, no puedo decir otra cosa.

Mi madre y abuela ambas me dejaron retorcer de dolor mientras no hicieron nada por llamar a una ambulancia.

'Es lo mejor' decía mi abuela, mi madre aprobaba con la cabeza. Aún me duele esa pérdida porque fué muy traumático todo. No sé si algún día podré perdonar, de momento no puedo. Aún no lo supero.

De mis hermanos siempre fuí la más independiente y esforzada, rebuscandomela para poder salir adelante.

Me fui chica de la casa de mis padres para hacer mi vida. Nunca sentí ese apego y sentimiento de pertenecer ahí por lo obvio.

Tengo una hermana media loca que su vida es un desastre. Por lo tanto tampoco me llevo con mis hermanos.

Amo a mis sobrinos pero no hay una relación fluida ya que me fui alejando y la relación en un momento se quiebra.

No se interesaron por mí en absoluto. Quería mi propia familia. Me casé, tuve hijos y sus abuelos los han visto 1 vez por año con suerte.

Estudié con mucho esfuerzo ya que hice todo al revés. Pequeña quedé embarazada pero fué todo planeado y deseado. Me ha costado el doble ya que jamás hemos tenido apoyo de nadie.

Mi esposo logró estudiar y trabajar al mismo tiempo mientras yo cuidaba a nuestra hija e intentaba obtener pesitos extras haciendo dulces para vender y así cuidar a la bendi.
Apostamos todos nuestros ahorros en un proyecto de mi esposo que nos tiró hacia arriba. Le pegamos el palo al gato como se dice.

Logramos tener una buena situación, las cosas entre nosotros anduvieron mejor. Con el tiempo logré estudiar pero jamás ejercí por la poca remuneración.

Cabe destacar que mi esposo es un muy buen papá, siempre cuidó los niños mientras yo estudiaba al igual que lo hice yo cuando el estudiaba. Nos apoyamos mutuamente ya que no teníamos una red.

Cuento corto con los ahorros buscamos alternativas para invertir en negocios donde fuese rentable, y nuevamente le dimos en el clavo.

Nos estaba yendo la raja! La familia se acercó solo por interés, siempre pidiendo Lucas, y ni preguntaban por mis hijos, mucho menos por como yo estaba.

Logramos mucho más de lo que habíamos pensado. En ese tiempo me enfermé y el diagnóstico fué enfermedad autoinmune sin cura, entre otras enfermedades.

Siempre fuí de esas minas que no se sientan nunca y siempre tienen algo que hacer, esa que le sirven un té y no deja de mover la pierna.

Esa que está mirando donde hay alguna miga para poder limpiar. La enfermedad me cambió 100%, de ser una mujer activa, ahora debo ahorrar fuerzas de alguna forma para poder seguir.

La enfermedad me ha demacrado mil. El estallido social nos tiró al piso, luego la pandemia hizo que todo nuestro esfuerzo de años se fuese a pique.

No tenemos apoyo de nadie para nuestros negocios que esperamos no mueran y estamos luchando para que eso no pase, pero es tan difícil. No hay negocio que aguante tanto...

Yo aún muy enferma sigo con la misma carga de trabajo de antes y lucho por estar bien pero es imposible. Mi enfermedad hace tiempo que no está en remisión por todo el estrés que me ocasiona el no saber que se viene y si podremos salir adelante. Es super duro.

Además de la depresión que arrastro desde los 13.

Si tienes un amigo con una pyme ayúdalo difundiendo, comprando!

No todos tienen el privilegio de trabajar desde la casa.

Nosotros debemos hacernos el sueldo, hacer el sueldo de trabajadores si es que aún quedan, pagar arriendos, gastos comunes, insumos, iva y un mil etc y que además no nos dejen trabajar por la pandemia acumulando y acumulando deudas.

Dejen de regatear !!! Porque los insumos subieron al doble y seguimos con los mismos precios para no seguir matando aún más el negocio.

Sorry lo extenso.

Apoyen cabros! Detrás de una pyme puede haber una historia como la nuestra.

Gracias por leer



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.