Soy el Esperancito!
Nunca he sido un tipo cómodo y esto se debe a que me crie solo con mi vieja.
Mi mamá, cuando niño, trabajaba de nana puertas afuera por lo que se levantaba super temprano para ir a la casa de los patrones y llegaba después de la 7.
De cabro me acostumbre a ayudar en todo lo que podía para alivianar la carga de mi vieja. Cuando pude aprendí a cocinar, cosa que me ha servido toda la vida.
Cuando Salí del liceo me fui a trabajar a la capitale, arrendaba un depto con un grupo de amigos y siempre era el wn que reclamaba por el desorden que tenían mis compañeros y compañeras.
La cosa es la siguiente.
Mi señora trabaja en la administración de una empresa al igual que yo. A ella no le dieron el beneficio del teletrabajo como a mí. Al negrero de su jefe le importo una rajuela las recomendaciones del MINSAL y menos que tengamos 3 hijos. Yo por mi parte tengo la fortuna de tener una jefa más criteriosa y cuando le pedí de favor dejarme laborar desde mi hogar “No me puso atados”. Desde mediados de Mayo del 2020 he estado en la casa, trabajando a distancia y cuidando a los niños. Ha sido complicado tratar de concentrarse en la pega teniendo a unos pirgüines gritándote en la oreja. Tuve que hacerme una rutina diaria para poder hacer los quehaceres del hogar, ayudar a los chiquillos con las tareas y obviamente trabajar dado que si no cumplía perdía el beneficio. Me levantaba junto con mi señora a la 5:45, tomábamos desayuno juntos y cuando mi señora se iba comenzaba a hacer el aseo de la casa, luego preparaba el desayuno de los cabros, los mandaba a vestir, entre tanto me craneaba que xuxa hacer de almuerzo. A las 08:30 estaba clavado en el computador mienta los monos se preparaban para entrar a sus clases en línea. Tipo 10 de la mañana y mientras ayudaba a los niños con las guías que les mandaban del cole armaba el almuerzo. A las 12 ya estábamos almorzando. Luego seguía la rutina de a tarde. Lavado de loza, lavado de ropa, entrar y doblar ropa, enviar las tareas a la tía, buscar entretención para los niños (que por cierto no superan los 8 años), meriendas y obviamente trabajar...
Cerca de las 18 horas comenzaba a preparar la once, mi señora llega tipo 18:30 y ayudaba en lo que pudiera.
Así mis días fueron rutina hasta diciembre del 2020. Durante ese mes ya estaba colapsado, tenía mucha pega del trabajo lo que me obligaba a seguir en el compu hasta las 11 o 12 de la noche, obviamente la rutina anterior continuaba casi igual.
¡¡Estaba xato de ser esperancito!! Me pegue la cachá de que mi compañera comenzó a no aportar mucho. Los niños esperaban a que ella llegara a la casa para estar con su mamá, pero la loca los mandaba a la xaxu con la excusa de estar cansada. Todas las tardes saco a los chiquillos a la calle mientras riego el pasto y barría la vereda. Con los pañitos de cloro limpio unos columpios que están al frente de mi casa y los deja estar allí unos minutos para que respiraran aire fresco ya que pasamos encerrado todo el día ya sea por el calor o por el covid. Y mi socia se queda viendo unas series en el Netflix, total el wn ya tiene todo limpio en la casa. Luego tocaba bañar a los enanos, ella baña a mi hija y yo a los machos Alpha, para luego irse a la cama.
Cuando todos están bañados y acostado me meto al compu a terminar los pendientes del día o adelantar pega para el siguiente.
Un día en particular estaba bien trasnochado por uno informes financieros que me obligaron a estar trabajando hasta como las 3 de la madrugada en el computador, me sentía cansado y con la wea jajaja. Hice todas las cosas de la casa, pero me repetía a mí mismo ¡¡Estoy xato de ser esperancito!! Por la tarde no prepare once ni doble ropa ni nada y espere a que llegara mi señora para que ella lo hiciera. Con malas ganas hizo algo de comer, pero mala la wea jaja, hasta los cabros reclamaron (su fuerte nunca fue cocinar y se le quema hasta el agua). Luego de comer no levante la mesa, tomé mi humanidad y me fui al sillón, me senté, prendí la tele y comencé a cabecear jajaja. Entre dormido alcance a escuchar “Por último hubieras lavado la loza” esas palabras me hicieron despertar de enojo. Me levanté del sillón y le pedí salir al patio para que los niños no escucharan y allí le deje caer todo el enojo y estrés acumulado de meses. ¡¡Mira Conkekumare!! (léase con voz de Guruguru) No ayudas en casi nada en la casa, no pesca a los cabros cuando llegas de la pega, los fines de semana te quedas empotrada en el sillón viendo tus famosas series, cocinas de malas ganas y reclamas por todo. ¿Qué wea te crees? “Acaso tení lo de'os crespos” ¿te cuesta mucho limpiar el water? Jajaja le di una putiza que nunca le había dado, hubo llanto y toda la lesera (típico) Esa noche me tocó dormir en la pieza de alojados ¡¡Pero feliz!! me llevé el play pa´la pieza, jugué unas 3 horas y luego dormir super relajado.
Al otro día partí la rutina, pero deje varias cosas sin hacer como por ejemplo la ropa que se debía doblar y no prepare once. Así pasé como una semana en la pieza de alojados hasta que ella me dijo “vas a dormir allá o en la pieza conmigo?.. De a poco ella comenzó a ayudar más, por la mañana lavaba y tendía la ropa antes de irse a trabajar y guardaba la loza que quedaba del día anterior y al llegar dobla y guarda ropa. Obviamente durante el día sigo haciendo aseo, almuerzo y cuidando a los cabros, pero más aliviado dado que no hay clase y yo acaba de salir de vacaciones. Por las tardes no preparó a once salvo que quiera comer algo rico jajaja, Igual ayudo a levantar la mesa o a lavar la loza, pero no como obligación. Por las tardes mientras riego el pasto ella lleva a los niños a los columpios y yo me sumo a ellos. El fin de semana ella hace las cosas de la casa, pero yo ayudo en lo más posible porque tampoco soy un weon cómodo...
