Justicia divina
Tuve un compañero de trabajo que era un ser despreciable.
A mi personalmente me hizo la guerra por años debido a que antes era jefe en su área y cuando yo ingresé a trabajar lo cambiaron de área y yo me quedé con la jefatura. Siempre le irritó que yo tuviera mejor desempeño y que no le dejara pasar sus faltas de respeto.
Si él quería que se hiciera su voluntad gritoneaba al personal, daba golpes sobre las mesas tratando de intimidar, entre otros actos violentos.
Vi como muchas veces convencía al resto de trabajar horas extras gratuitamente, según él, había que ponerse la camiseta por la empresa y resulta que a él le pagaban las lucas por debajo de la mesa y hacia sentir mal con sus presiones a los que exijan el pago correspondiente. Vivía Manipulando y sembrando sisaña.
Este maldito saco de cacas, dejaba mensajes de odio en mi casillero, siempre negó ser él, pero todos en la empresa lo sabían. Varias veces arruinó mi trabajo a propósito y por supuesto se hacía el inocente.
Un lindo y agradable día el karma hizo justicia y el susodicho se resbaló en el baño de la empresa y se fue de hocico perdiendo las piezas dentales delanteras.
Estuvo una semana calladito sin ofender a nadie y hasta era más humilde.
La Mutual corrió con los gastos de los dientes nuevos, pero se demoró más de un mes en recobrar la sonrisa, le iban poniendo los dientes de apoco.
Nunca me reí en su cara ni si quiera comenté alguna broma con mis colegas al respecto, pero internamente sentí que se había hecho algo de justicia y me alegró su desgracia.
