Historias de la muni
Bueno, pasan hartas cosas donde trabajo. Tengo 29 años, trabajo en un programa gubernamental a través de una muni (servicio esencial en tiempos de pandemia).
Entre por concurso público, llevo 4 años ahí y me encanta lo que hago. Sin embargo, debo decir que trabajar en una 'muni', a veces llega a ser bien desagradable. No tanto por los usuarios, sino que por los funcionarios.
Bueno, uno representa una institución y muchas veces, se reciben malos tratos de la gente, solo por el hecho de estar donde estás, al nivel de que te chispeen los dedos, 'porque para eso estás'. (no desconozco que hay funcionarios bien penca y tratan mal a la gente).
A lo que iba, es un buen trabajo, conoces muchas personas, suma para el curriculum, pero, también he conocido lo peor de la gente. Demasiado pituto, la administración (Alcaldía) es del terror, la gente hace lo que sea por subir de categoría, todos te sonríen por delante, pero si te pueden cagar por detrás, lo van a hacer. Las weonas y los weones de planta, son los peores, se creen la raja, miran en menos a los honorarios. Tanto protocolo para mover un lápiz. En teletrabajo al menos yo, me saqué la recresta trabajando el triple, pero claro, para la muni, estábamos descansando con una caipiriña en la mano.
Hay que cuidarse mucho de lo que uno dice y hace, todos te cuentan cahuines. Acá todo se sabe.
Si trabajan en servicios públicos, siempre tengan un ojo en la espalda y mientras más bajo perfil seas, mejor.
Porque acá, le han hecho la cama a minas solo por el hecho de ser guapas (envidia) a ese nivel.
