Necesito confesarlo.
Trabajo en un establecimiento educacional como administrativa, tengo 24 años y es mi primer trabajo. No me enamoro, nunca lo he hecho, pero creo que lo hice esta vez, y lo peor es que de un estudiante de 17.
Nos conocimos antes en una junta, él parecía mayor que yo, conversamos mucho y tuvimos inmediatamente química, con él sentí chispas que jamás había creído que podría sentir. Cuando me dijo su edad y le comenté la mía después de mucho tiempo juntandonos, quedamos mal, si había salido la idea de pelarse o de tener algo afectivo en algún momento, se veía descartada casi a la inmediatez.
Nos mantuvimos como amigos hasta que no dimos más, ambos nos queríamos de otra forma y preferimos distanciarnos. De vez en cuando me lo imagino conmigo, luego recuerdo la diferencia de edad y me siento mal, me siento culpable por sentir esto. Lloro, todos los días cuando lo recuerdo. Me lo he guardado y por vergüenza no se lo he dicho a nadie. Le deseo lo mejor y espero que la vida le lleve cositas lindas y hermosas, que sea feliz, que ilumine a más gente con su sonrisa, con sus ojos y que me recuerde como a una amiga que siempre estará si me necesita.
